

Por: Bache3000
La situación comenzó en 2023 cuando la organización presentó una ordenanza exigiendo al municipio la instalación de semáforos sonoros, un equipamiento inexistente hasta entonces en toda la ciudad. "Le presentamos el proyecto que queríamos hacer como institución Búhos, que queríamos hacer que haya semáforos sonoros que no había en todo el municipio", relata uno de los referentes de la organización.
El intendente Walter Cortés, quien durante su campaña había invitado repetidamente a representantes de Búhos a su programa radial, inicialmente mostró apertura al proyecto. Sin embargo, ya en la gestión, se complicó cuando desde el municipio argumentaron que los semáforos adaptados resultaban "carísimos".
Ante esta situación, desde Búhos propusieron una alternativa más económica: "Hagamos una bocina tipo una bocina de la marcha atrás de los camiones que tiene un sonido particular, conectemos solo al semáforo, ya que no quieren gastar y algo que va a ser útil".
La propuesta fue adoptada por el municipio, que derivó el desarrollo técnico al Colegio Tecnológico del Sur. Sin embargo, el proyecto demoró un año completo en concretarse, y cuando finalmente se implementó, surgieron nuevos conflictos sobre la autoría de la iniciativa.
Actualmente, las tensiones se han intensificado por otros proyectos de accesibilidad. El municipio propone instalar cartelería en braille en las garitas de colectivos, pero desde Búhos cuestionan tanto la metodología como las prioridades.
"Antes de poner cartelería le digo arreglemos las garitas porque están hecho un desastre. Uno va a tomar el colectivo, no se sabe si se va a torcer el pie", argumentan desde la organización, señalando que muchas personas mayores que han perdido la vista no manejan el sistema braille.
La comunicación entre ambas partes se ha tornado tensa. Desde Búhos denuncian que el municipio les solicita que envíen propuestas por escrito sin generar espacios de diálogo previo. "Me dice mándame la notita diciendo cómo querés, le digo, sí, me va a chupar la idea y después va a salir que el municipio hizo la cartelería de esta manera", expresa con frustración uno de los representantes.
La organización insiste en la necesidad de establecer reuniones de trabajo conjunto antes de avanzar en cualquier proyecto. "Primero sentémonos a charlar, que te vengo pidiendo que nos sentemos a charlar hace tiempo, no me estaba dando bolilla", reclaman desde Búhos, recordando que las gestiones más exitosas se lograron cuando hubo diálogo directo con las autoridades.
El caso del semáforo sonoro finalmente instalado refleja esta problemática: aunque el proyecto se concretó, desde Búhos advierten sobre la importancia de realizar pruebas exhaustivas en condiciones reales antes de las inauguraciones mediáticas. "Antes de ponerlo y hacer todo el circo de llamar la prensa, que realmente funcione con todo el ruido, porque eso no fue chequeado en tránsito donde no hay movimiento, no hay ruido, no hay bocinas", plantean.
La situación evidencia las dificultades que enfrentan las organizaciones de la sociedad civil para lograr políticas públicas inclusivas, donde las buenas intenciones no siempre se traducen en procesos participativos efectivos ni en reconocimiento adecuado de los aportes realizados por quienes impulsan estos cambios necesarios para la accesibilidad urbana.