Por: Bache3000
La Fundación MAPA puso en marcha el jueves 9 de octubre un proceso de reflexión ciudadana para sumarse a transformar las bases institucionales de San Carlos de Bariloche. En un encuentro que reunió a más de medio centenar de vecinos en el Hotel Cristal, la organización dio el puntapié inicial a una serie de talleres participativos destinados a construir colectivamente una propuesta de reforma para la Carta Orgánica Municipal (COM), cuya revisión está prevista para el próximo año.
El eje central del primer taller fue "La ciudad que queremos", una pregunta que funcionó como disparador para que los asistentes compartieran sus visiones, inquietudes y propuestas sobre el futuro institucional de Bariloche. La jornada incluyó una exposición del abogado especializado en Derecho Municipal Enrique Marchiaro, quien recorrió experiencias de reformas constitucionales locales en diferentes provincias argentinas y también referencias internacionales, subrayando el valor estratégico que tienen estas cartas orgánicas como instrumentos para profundizar la democracia participativa y mejorar la calidad de la gestión pública en los gobiernos locales.
La Carta Orgánica vigente en Bariloche fue sancionada en 2007 y representó en su momento un salto cualitativo en términos de institucionalidad democrática, incorporando mecanismos de participación ciudadana, principios de transparencia en la gestión y herramientas de control social sobre el gobierno municipal. Sin embargo, la misma norma estableció que debía ser revisada cada dos décadas, reconociendo así la necesidad de que las instituciones se adapten a los cambios sociales, económicos y culturales que atraviesan las comunidades.
Desde la Fundación MAPA enfatizaron que este primer encuentro representa apenas el comienzo de un camino de construcción colectiva que busca involucrar a distintos sectores de la sociedad barilochense en el debate sobre qué ciudad aspiran a habitar y qué herramientas institucionales necesitan para alcanzar ese horizonte.
La organización anticipó que continuará desarrollando espacios de diálogo abiertos a toda la comunidad, con el objetivo de que la eventual reforma de la Carta Orgánica refleje genuinamente las necesidades, los desafíos y las aspiraciones de quienes viven en la ciudad, garantizando así que el documento fundamental que rige la vida municipal responda a la realidad contemporánea de Bariloche.