Por: Martín Pargade
La victoria de la Lista Blanca en las elecciones de la Junta Vecinal del barrio Lera, por apenas dos votos de diferencia, dejó al descubierto algo más que una disputa electoral reñida. Héctor Cárdenas, apoderado de la lista ganadora y vecino del barrio desde 1953, cuenta que el martes por la tarde un vecino llamó alarmado a la flamante presidenta electa, Paola Velázquez: estaban vaciando la sede. Un vehículo oficial de la municipalidad, conducido por un funcionario público, acarreaba lo que quedaba del patrimonio de la junta vecinal.
Todo, a plena luz del ´dia.
El funcionario en cuestión es Jorge Quilaleo, secretario de Servicios Públicos del municipio, quien según la denuncia trasladó elementos de taekwondo que estaban en la sede hacia una escuela ubicada en las inmediaciones, a una cuadra de distancia. Los vecinos registraron en video el traslado y documentaron la operación con fotografías de la camioneta municipal y su patente. Cuando Cárdenas fue alertado, llamó al 911. La policía se apersonó en el lugar y constató que los elementos, o al menos parte de ellos, se encontraban efectivamente en la escuela. Quilaleo estaba allí, dando clase de taekwondo con sus alumnos, lo que derivó en un intercambio de versiones que quedó "entre dimes y diretes", según relata el apoderado.
Mañana habrá una denuncia formal radicada, y los vecinos acudirán a la justicia con el material reunido para que intervenga en la situación y evitar que la junta vecinal quede completamente vaciada. Velázquez habría ido al banco Credicoop para trabar las cuentas de la junta vecinal hasta que asuma la nueva comisión, intentando preservar lo poco que pueda quedar. Porque según Cárdenas, esto no es nuevo. Hace seis años, cuando la gestión anterior de "Cachito" Paillacoy ganó las elecciones, también se llevaron mesas, sillas y equipamiento que el gobierno había donado para la sede. "Estaba acostumbrado a ganar, perder y cargarse todo", dice Cárdenas sobre Paillacoy, y agrega que en aquella oportunidad desaparecieron chapas para techar la sede, equipos de música, computadoras, metros de manguera.
La connivencia entre el funcionario municipal y las autoridades salientes de la junta es lo que más inquieta a los vecinos. Cardenás señala que Jorge Quilaleo no es del barrio Lera, tampoco lo era "Cachito" Paillacoy, ni Margarita Linares, otra de las figuras mencionadas que vive en el barrio Perito Moreno. Cárdenas dice que cuando intentó denunciar irregularidades hace años, fue rechazado por la conducción de entonces. Había ganado como vicepresidente pero la presidenta se negó a firmar la denuncia. Paillacoy era tesorero en ese momento y habría llegado a la presidencia tras la renuncia de Cárdenas.
Lo que quedó sin resolver en estos años va más allá del mobiliario. Cárdenas asegura que en los últimos seis años no se presentaron tres memorias y balances que debían rendirse, y que cuando él estuvo hace seis años ya se debía una memoria de una gestión anterior. Pide una auditoría para aclarar todo, porque considera que la Dirección de Juntas Vecinales debería haber intervenido la junta hace más de tres años, cuando quedó "acéfala" según su lectura de los hechos. La desprolijidad administrativa se suma ahora a la denuncia penal.
La nueva conducción de la junta vecinal enfrenta un panorama complicado: asumir una institución vaciada, con cuentas por aclarar y un largo historial de irregularidades. Pero Cárdenas habla con entusiasmo del respaldo vecinal y de los proyectos que quieren llevar adelante. No necesitan un gimnasio de taekwondo en la sede, dice, sino dar servicios sociales a la gente que realmente los necesita. Menciona a Héctor Ojeda, un referente barrial cuestionado en su momento pero que gestionó viviendas para familias que vivían entre el barro y los techos que se caían cuando nevaba. Esa es la memoria que Cárdenas reivindica: la de los vecinos que construyeron el barrio, desde la lucha por la personería jurídica que encabezó Don Gasset hasta la gestión de su propio padre, que junto a otros consiguieron las cloacas, el asfalto y el alumbrado público.
Entre tanto, la denuncia avanza con pruebas concretas: videos, fotografías y el testimonio policial que confirma el hallazgo de los elementos en poder del funcionario municipal. Cárdenas espera que se aclare todo y que aparezcan los elementos que son patrimonio de la junta vecinal. Dice que son pocos los medios que se acercan cuando le roban a la gente pobre, que la prensa suele estar cuando le roban a un supermercado o a un empresario grande, pero no cuando los vecinos viven en carne propia las necesidades de todos los días. Por eso agradece que alguien escuche. Y promete que esto no termina acá, que llamarán a conferencia de prensa, que seguirán adelante. Ganaron por dos votos, pero esos dos votos significan que ahora tienen la palabra.