Por: Bache3000
Otro año se muere. Ya está agonizando ahí, en algún rincón, escupiendo sus últimas horas como un borracho en un bar de mala muerte. Y acá estamos, haciendo esa estúpida contabilidad mental que nadie nos pide pero que hacemos igual, como idiotas, sumando derrotas y pequeñas victorias que al final no significan una mierda.
Los años se van y nadie les pregunta si quieren irse. Simplemente se van, como se van las mujeres hermosas, como se va el dinero, como se va todo lo que vale la pena.
Desde Bache3000 también miramos para atrás. Porque somos masoquistas o porque no sabemos hacer otra cosa. Miramos este 2025 que se cae a pedazos y nos preguntamos qué carajo quedó de todo esto.
Esta noche habrá gente abrazándose como si los abrazos pudieran detener algo. Familias fingiendo que se quieren alrededor de una mesa con comida que costó demasiado. Niños corriendo sin saber todavía que la vida es básicamente un fraude bien organizado. Parejas besándose bajo un cielo que les importa una mierda lo que pase abajo. Y estará también el tipo solo, con su botella y sus fantasmas, que quizás sea el más honesto de todos.
Y estará la pirotecnia. Toda esa explosión de ruido y pólvora para celebrar que sobrevivimos otro año más en este circo absurdo.
Mientras tanto, hay pibes quemándose las manos con cosas que nunca deberían tocar. Hay personas con autismo rogando que el infierno termine, encerradas mientras todos festejan afuera. Hay perros volviéndose locos, rascándose las patas hasta sangrar contra las puertas. Hay veteranos de guerra volviendo a las trincheras con cada explosión. Y hay un bosque seco esperando la excusa perfecta para convertir todo en cenizas.
Pero bueno, hay que festejar. Siempre hay que festejar algo.
Regular la pirotecnia no es joder con la diversión de nadie. Es simplemente no ser un hijo de puta. Es poner reglas, fiscalizar, hacer que las ordenanzas sean algo más que papel higiénico burocrático. Y es que los funcionarios no metan la mano en el negocio que deberían estar controlando. Pero eso sería pedir demasiado, ¿no?
Cuando todo pase, cuando se callen los cohetes y se vaya el humo, Bariloche seguirá ahí. Como siempre. Con su lago que no se va a ningún lado, con sus cerros que vieron pasar toda esta mierda mil veces antes. La ciudad estará ahí, indiferente a nuestros pequeños dramas.
Hay algo en este lugar que nos agarra a todos por el cuello. No importa si naciste acá o llegaste huyendo de otro lado. Es esa mezcla rara de amor y odio, de orgullo y vergüenza ajena, de querer irte y no poder, de quedarte y preguntarte por qué carajo te quedaste.
2025 se termina hoy. Mañana es 2026 y seguirá siendo la misma ciudad hermosa y rota, con su postal de mentira y sus barrios cagados a palos por el abandono.
Y ahí están los pendientes. Siempre los mismos pendientes, como una resaca que nunca se va.
El basural volviendo cada verano como un viejo conocido de mierda. La basura acumulándose mientras hablamos y hablamos y no hacemos una puta cosa.
El transporte público que es una joda cruel para los que no tienen auto. Un sistema diseñado por alguien que claramente nunca tuvo que usarlo.
Las decisiones tomadas a puertas cerradas por tipos que decidieron por vos sin preguntarte nada.
Y están los dirigentes que se olvidaron para qué mierda están ahí. No todos, está bien. Pero los que se olvidaron son suficientes para arruinar la reputación de todos los demás.
No es que uno disfrute siendo el amargo de la fiesta. Pero hay algo honesto en decir las cosas como son, sin flores, sin mentiras bonitas. Esto es lo que hay. Y desde ahí, desde esa verdad incómoda que todos conocemos pero nadie quiere decir en voz alta, tal vez podamos empezar a construir algo que valga la pena.
Está bien celebrar el pavimento. Claro que está bien. Una calle sin pozos es mejor que una calle con pozos, cualquier idiota entiende eso. Pero conformarse solo con eso es tener la ambición de un caracol.
El pavimento debería ser lo mínimo. Lo básico. Como tener agua o luz. Nadie debería sentirse agradecido por tener una calle que no te destroza el auto. Debería ser simplemente normal.
Una ciudad grande no es la que tiene más calles pavimentadas. Es la que no expulsa a sus pibes cuando terminan la secundaria porque acá no hay un carajo para ellos. La que entiende que el desarrollo no es solo cemento y turistas sacándose selfies. Es educación, salud, cultura, futuro. La que trata sus residuos como corresponde. La que te lleva de un lugar a otro sin hacerte rezar. La que protege a los vulnerables aunque eso implique joder los negocios de algunos vivos.
Todo eso existe en otras partes. No es ciencia ficción. Es posible. Y Bariloche podría ser eso si dejara de conformarse con ser una linda postal turística.
Pero para eso hace falta que todos dejemos de ser espectadores pasivos. Que nos animemos a exigir más que lo básico. Que participemos de verdad, no solo para putear en las redes.
Desde Bache3000 queremos agradecer a todos los que estuvieron este año. Los que leyeron, los que compartieron, los que nos putearon con estilo. Los que se tomaron en serio esto de pensar la ciudad sin conformarse con migajas.
Nacimos en febrero de este 2025. Somos un medio recién nacido, todavía aprendiendo a caminar sin caernos de cara. Y la gente nos recibió de una forma que no esperábamos.
Gracias por eso. Por dejarnos entrar en sus días, en sus conversaciones, en sus mañanas con mate. Eso no se da por sentado nunca.
Gracias por convertirse en soldados del bache. Por mandarnos fotos, datos, historias. Por ser nuestros ojos en cada rincón. Sin ustedes, esto no existiría. Literalmente.
Y gracias por dejarnos hacer lo que amamos: comunicar sin solemnidades pero con seriedad.
Nos gusta cuando nos llaman "el medio del pueblo". No es marketing. Es lo que queremos ser: un espacio donde se pueda hablar claro, sin poses, sin mentiras bonitas.
No sabemos qué va a pasar en 2026. Nadie lo sabe, aunque todos hagamos predicciones que no se van a cumplir. Pero el tiempo va a seguir pasando, como siempre, indiferente a nuestros planes.
Así que vamos por eso. Por una ciudad que no se conforme. Por un Bariloche que sea algo más que una foto linda. Por una ciudad donde todos tengamos lugar.
Vamos por ese 2026.
Feliz año nuevo. Y que sea menos mierda que este.
Bache3000
Porque después del bache viene algo mejor