viernes 02 de enero de 2026 - Edición Nº323

El Bardo de Siempre | 2 ene 2026

LES VOLVIERON A ATRASAR EL VUELO

"Acá 600 egresados abandonados": la burla del organizador mientras los chicos de Bariloche siguen varados en Córdoba

10:40 |Estudiantes secundarios llevan cuatro días sin poder regresar tras sucesivas cancelaciones de vuelos. El viaje ya había sido un desastre en Camboriú, con un intento de abuso a una estudiante, excursiones incumplidas y condiciones deplorables. Ahora, enfermos y sin ropa limpia en un hotel de Córdoba, las familias organizan una caravana de rescate mientras Bruno Agüero, de F2 Turismo Travel Dreams, publica mensajes sarcásticos en redes sociales y anuncia que "el 2026 es todo de f2". " Los que hablan que la sigan chupando", aclaró.


Por: Bache3000

Mientras los estudiantes secundarios de Bariloche pasan su cuarto día varados en Córdoba tras sucesivas cancelaciones de vuelos, uno de los responsables de la agencia que organizó el viaje publicó en sus redes sociales mensajes burlándose de la situación. Las imágenes compartidas por Bruno Agüero, vinculado a F2 Turismo Travel Dreams, muestran a los jóvenes durante su estadía en Camboriú junto a textos sarcásticos como "Aca 600 egresados 'abandonados'" y "Los que hablan y la chupan que la sigan chapando el 2026 es todo de f2". La burla llega después de un viaje plagado de irregularidades, abusos y abandonos que convirtió lo que debía ser una celebración en una experiencia traumática para decenas de familias.

Los cerca de 600 jóvenes permanecen en Córdoba desde el 31 de diciembre, cuando debían regresar a Bariloche. Pero el problema no comenzó con las cancelaciones de Flybondi sino mucho antes, durante toda su estadía en Camboriú, Brasil. Lo que las familias contrataron como un viaje de egresados terminó siendo una seguidilla de incumplimientos contractuales, negligencias y situaciones que pusieron en riesgo la seguridad de los estudiantes. Ahora, varados en un hotel deplorable de Córdoba, sin ropa limpia, con varios chicos enfermos y sin respuestas de los organizadores, las familias sienten que sus hijos fueron abandonados dos veces: primero en Brasil y ahora en territorio argentino.

Durante la estadía en Camboriú, los problemas fueron constantes y graves, relataron los chicos. Muchas de las excursiones que estaban contempladas en el contrato nunca se realizaron. La agencia no proveyó los puntos de hidratación que habían prometido, dejando a los jóvenes expuestos al calor brasileño sin acceso garantizado a agua potable. La comida era pésima, un reclamo que se repetiría luego en Córdoba. Pero lo más grave ocurrió cuando una de las estudiantes sufrió un intento de abuso por parte de alguien vinculado a la organización del viaje. La situación, que debió haber generado una respuesta inmediata y protocolos de protección, parece haber sido minimizada o directamente ignorada por los responsables.

Ahora, varados en Córdoba, la situación se agravó. Yanina, una de las madres cuyo testimonio en audio comenzó a circular entre las familias y medios locales, describe un panorama desesperante. "El hotel es impresentable, la comida es pésima", relata mientras explica que los chicos ya no tienen ropa limpia porque el establecimiento no cuenta con servicio de lavadero. Han pasado cuatro días usando la misma ropa, en condiciones que nadie consideraría aceptables. "Los chicos no tienen ganas ni de ir a excursión ni nada, están re amargados", cuenta Yanina, transmitiendo la impotencia de no poder hacer nada desde la distancia mientras sus hijos viven esta pesadilla.

Varios estudiantes enfermaron durante estos días. "Hay mucha tos, mucho moco. El clima igual es diferente, encima, viste, de golpe llueve", explica Yanina tratando de encontrar explicaciones a una situación que claramente superó cualquier previsión que los organizadores debieron haber tenido. Pero uno de los casos fue particularmente grave: una joven empeoró tanto que sus padres no tuvieron más opción que viajar ellos mismos a Córdoba. Pagaron los vuelos de su propio bolsillo, llegaron a la ciudad, sacaron a su hija del hotel con todas sus pertenencias y la llevaron a una clínica donde le hicieron estudios y estuvo varias horas con suero. "Está un poco mejor", dice Yanina con alivio. Pero la historia de esta familia no termina ahí: ellos también debían regresar mañana en un vuelo de Flybondi que ya les fue cancelado. Ahora están varados junto a los estudiantes, sin saber cuándo podrán volver a Bariloche.

Las familias intentaron por todos los medios conseguir ayuda de las autoridades. Yanina contactó a un conocido que le sugirió que el secretario de Turismo de la Nación debería intervenir para disponer un vuelo que traiga de regreso a los chicos de Bariloche y también a otro grupo de San Martín de los Andes que está en la misma situación. "Yo había hablado con un conocido que tengo y me dijo que el secretario de Turismo de la Nación tendría que poner un vuelo de Nación para que los pibes vuelvan todos", cuenta. Ella logró conseguir el número del funcionario y le escribió un mensaje que aparentemente nunca fue leído. "Ni me lo leyó creo", dice con resignación. También habló con un referente local que le confirmó haber contactado con Daniel Scioli, pero la respuesta fue tajante: no hay vuelos disponibles. "Me dijo que había hablado con Scioli y que no hay vuelos", resume Yanina. Incluso intentó comunicarse con "uno que me pasaron el número, que era algo de la nación, porque ya estoy desesperada", pero tampoco obtuvo respuesta.

La promesa de un vuelo para el 3 de enero suena cada vez más hueca después de tres cancelaciones consecutivas. "Supuestamente esta vez fue Flybondi", explica Yanina sobre la última cancelación, pero ya nadie confía en que la aerolínea low cost vaya a cumplir. Flybondi ha estado cancelando vuelos masivamente en los últimos días, y varios padres recibieron notificaciones de que también los vuelos de mañana están suspendidos. "Flybondi está pateando a toda la gente, varios papás", dice Yanina describiendo la situación generalizada. La justificación oficial habla de una tormenta con granizo que habría afectado las operaciones, "pero obviamente que no los iban a mandar con terrible tormenta, mi vieja también volaba desde córdoba a bariloche a las 4 y se lo cancelaron, no es nada mas la empresa", aclara Yanina en otro de sus mensajes, tratando de ser justa con el análisis pero sin ocultar la frustración.

Ante la falta de respuestas, las familias están organizando soluciones por su cuenta. "Si nos toca esperar, esperaremos hasta el 3 igual. Si no, si nos vuelven a suspender el vuelo, nos subiremos a autos particulares para ir hasta Córdoba a buscar a los chicos", explica Yanina. No es un plan improvisado sino una operación que están coordinando varios padres y madres desesperados. "Nos traeremos a dos o tres por cada auto, porque encima tenemos que ir dos manejando", detalla, consciente de que el viaje de aproximadamente 1.700 kilómetros requiere precauciones. "Iremos en caravana, no sé cuántos autos tendremos", agrega, mostrando que ya están calculando logística, costos y riesgos de lo que sería un operativo de rescate organizado por las propias familias.

Los chicos, mientras tanto, solo quieren volver a casa. Las familias intentan levantarles el ánimo como pueden. "Tratamos de convencerlos de que hoy se pidan una pizza, que la pagamos, o sea, les mandamos plata, ¿viste?", cuenta Yanina sobre los esfuerzos para que al menos tengan una comida decente. Incluso les ofrecieron una excursión para mañana como compensación, pero los estudiantes la rechazaron. "Los chicos no tienen ganas ni de ir a excursión ni nada, están re amargados", repite Yanina, capturando el estado anímico de jóvenes que pasaron de la expectativa de un viaje de egresados a sentirse abandonados en hoteles deplorables a miles de kilómetros de sus casas.

El caso tomó notoriedad en redes sociales después de que uno de los videos de Yanina confrontando a los responsables se viralizara en Bache3000 (más de un millón de visualizaciones). El video se compartió masivamente y una hermana de uno de los chicos lo subió a TikTok donde también se viralizó. "A mí me llamaban gente de un montón de lugares, tipo de Viedma, Córdoba, de verdad, por ese video", cuenta sorprendida por el alcance. La solidaridad llegó desde distintos puntos del país: "Me escribió un influencer igual de Córdoba que si necesitamos nos podían ayudar con atención médica. La verdad que la gente es muy generosa, viste", reconoce agradecida por gestos que contrastan brutalmente con la indiferencia de quienes cobraron miles de pesos por organizar el viaje.

Pero mientras familias enteras viven horas de angustia y extraños ofrecen ayuda desinteresada, Bruno Agüero publicaba en sus redes sociales burlándose de la situación. Sus stories de Instagram muestran imágenes de los chicos durante su estadía en Camboriú, pero acompañadas de textos sarcásticos: "Aca 600 egresados 'abandonados'" con un emoji de risa, y "Los que hablan y la chupan que la sigan chapando el 2026 es todo de f2". El mensaje es claro: lejos de asumir responsabilidad por el desastre, su preocupación es únicamente proteger su negocio futuro y desacreditar a quienes se atreven a denunciar públicamente lo sucedido. Es una lógica comercial perversa donde las familias que "hablan" son tratadas como el problema, no las múltiples irregularidades, incumplimientos y abandonos que convirtieron este viaje en una pesadilla.

"¿Cómo alguien no nos va a ayudar con todo lo que se expandió, no? ¿Cómo alguien no va a decirnos, chicos, tomen este cole, vayan seguros?", se pregunta Yanina con desesperación. La pregunta resume el absurdo de una situación donde decenas de menores están varados, enfermos, con ropa sucia y comida mala, sus familias están dispuestas a organizar caravanas de autos para ir a buscarlos, y sin embargo ninguna autoridad ni la agencia responsable ofrece soluciones concretas. Las familias no piden que alguien les pague el viaje, solo que garanticen el regreso seguro de sus hijos. "Yo digo, ya no me importa que no haya vuelos. Pienso en un cole en condiciones, con responsables al volante, que traigan a los chicos", explica Yanina reduciendo sus expectativas a lo mínimo: un transporte terrestre digno que termine con esta pesadilla.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias