Por: Bache3000
Morfar, el bodegón familiar que María José y Mariano Bianchi instalaron en Cipolletti -en un edificio histórico - está preparando su apertura en Bariloche para la próxima temporada de invierno. El nuevo local se ubicará en la zona de los kilómetros, expandiendo así su presencia en la provincia tras consolidarse en Neuquén y Cipolletti, y con planes que incluyen también Viedma y General Roca.
La noticia llega apenas meses después de que seis diputados provinciales -Juan Martín, María Frei, Marina Lacour, Gabriela Picotti, Claudio Doctorovich y Juan Ongaro- presentaran un proyecto para declarar al establecimiento de interés provincial, destacando que "representa un modelo de integración entre arte, gastronomía, turismo y comunidad, enraizado en los valores históricos y culturales de la provincia".
El reconocimiento legislativo no fue casual. Los diputados subrayaron que Morfar se ha convertido en "una plataforma viva para artistas, cocineros, escritores y vecinos, con una programación diversa que une la tradición con la creatividad contemporánea". El bodegón cipoleño no es solo un lugar para comer: es un centro cultural que fomenta el desarrollo turístico gastronómico, promueve artistas y productores locales, genera empleo y reactiva el comercio mediante eventos, ferias y actividades.

La propuesta gastronómica de Morfar recupera la esencia de los bodegones clásicos, esos refugios de viajantes, políticos e intelectuales donde detrás de un sólido plato de pastas caseras o abundantes carnes se dirimían asperezas y se comentaban las últimas noticias. Su carta está repleta de platos autóctonos: costillas, pastas, milanesas napolitanas, todo en porciones generosas y a precios que honran la máxima del lugar: "pagar barato y comer bien, bien de estilo bodegón".
El ambiente bohemio del local original -rodeado de cuadros, pinturas y fotografías- también será parte de la identidad barilochense. María José Bianchi, docente, escritora y gestora cultural, junto a su hermano Mariano, han heredado el espíritu de servicio y amor por la comunidad de sus padres, Edgardo Ricardo "Richard" Bianchi y Susana, cuya tradicional peluquería se convirtió durante décadas en punto de encuentro para generaciones de cipoleños.
Para Bariloche, la llegada de Morfar representa una opción distinta en el panorama gastronómico cordillerano: un espacio que promete combinar la calidez de la comida casera con precios accesibles, sin renunciar a la calidad ni al concepto cultural que lo distingue. La familia Bianchi apuesta a replicar en la ciudad turística por excelencia de la provincia esa combinación de "trabajo, creatividad y encuentro" que los legisladores definieron como "un ejemplo significativo del desarrollo cultural y turístico en Río Negro".
El proyecto de expansión confirma que Morfar ha encontrado una fórmula exitosa: recuperar la tradición del bodegón como espacio de encuentro comunitario, donde cada plato, cada conversación y cada evento cultural fortalecen el sentido de pertenencia y el orgullo regional. Ahora, esa receta buscará conquistar los paladares barilochenses con la misma autenticidad que le valió el reconocimiento provincial.