Por: Bache3000
"Lo que hay hoy es más diálogo, que por ahí se había perdido", señaló Barberis, en clara referencia al cambio de clima institucional tras la salida de Sergio Herrero de la Secretaría de Turismo, reemplazado de forma interina por Eric Guzmán debido a problemas de salud del titular. El dirigente empresarial, que también es revisor de cuentas de la Cámara de Turismo, subrayó que el acompañamiento del empresariado al municipio "está siempre", pero reconoció que la diferencia radica en la "fluidez del diálogo" actual.
La gestión anterior de Herrero al frente de Turismo había generado fuertes tensiones con el llamado Círculo Rojo empresarial barilochense. Según había trascendido en medios especializados, el funcionario fue cuestionado por sus malos tratos y acusado de implementar una política turística sectorial, vinculada exclusivamente al turismo estudiantil. La designación de Guzmán, integrante de la Asociación Argentina de Instructores de Ski y Snowboard, fue recibida con alivio por los principales referentes empresariales.
En este nuevo clima, el intendente Walter Cortés convocó a los representantes del sector a una cena previa a la Navidad donde se discutieron las necesidades del turismo y los focos de trabajo para 2026. "Hoy tenemos mayor diálogo, mayor posibilidad de sentarnos en las mesas de conversación. Eso nos gusta, creo que le sirve a todos", afirmó Barberis.
Uno de los anuncios que más entusiasmo generó fue la implementación por primera vez de una preventa del pase diario para el Cerro Catedral, con tarifas establecidas con anticipación. "Era un reclamo histórico de tener la tarifa con la mayor anticipación posible", explicó Barberis. La medida permite al sector de agencias de viajes comenzar a comercializar la temporada invernal con certeza de costos, en un contexto donde la previsibilidad es clave para captar reservas.
Según datos del propio sector hotelero que Barberis recogió, de cada tres noches que se están reservando en Bariloche, una apunta directamente a la temporada de invierno. El dirigente empresarial se mostró optimista sobre este arranque temprano de las reservas, impulsado justamente por la definición anticipada de las tarifas del centro de esquí.
Consultado sobre el proyecto inmobiliario que se pretende desarrollar en el Cerro Catedral, Barberis fue contundente: "Para mí es muy importante recordar que el invierno pasado el centro de esquí estuvo abierto casi los 90 días de la temporada y eso fue fruto de la inversión". El dirigente destacó que ante la escasez de nieve natural, fue la inversión en nieve técnica lo que permitió mantener operativo el cerro durante toda la temporada.
"Eso hay que fomentarlo y seguir desarrollándolo porque es importante para la ciudad", enfatizó, dejando en claro su postura favorable a que se estimule la inversión privada en la montaña. No obstante, reconoció que los aspectos más específicos del proyecto, como parámetros urbanísticos y regulaciones, deberán ser trabajados entre el intendente y el Concejo Deliberante.
Más allá del cerro en sí, Barberis vinculó la necesidad de inversión con un desarrollo integral de la zona: "El acompañamiento que tiene que tener el sector comercial de la base en cuanto a servicios, inversión, baños, estacionamiento, va todo de la mano en poder tener un buen producto para la temporada de invierno".
Un punto central de las declaraciones de Barberis fue la descripción de los esfuerzos del sector por mantener tarifas competitivas en un contexto económico complejo. "La verdad que se viene haciendo un esfuerzo en lo que es tarifa", reconoció. Reveló que el sector de agencias de viajes que representa no había tocado las tarifas durante todo el 2024, y que este verano implementaron un ajuste del 20%, teniendo en cuenta que habían pasado 14 meses sin aumentos.
"La hotelería está trabajando muy fino en sus costos también, porque es cierto eso de que hoy competís contra el mundo, no es solo Bariloche contra destinos de la región", explicó. El análisis de Barberis evidencia un cambio en la lógica de la competencia: con la estabilidad cambiaria, los turistas argentinos ahora evalúan destinos internacionales como alternativa real, lo que obliga a Bariloche a ajustar sus precios.
"Hoy la gente está por ahí dejando al exterior también por una ventaja cambiaria. Entonces hoy hay que estar muy fino en los costos y muy bien en la calidad del servicio que prestamos", advirtió. El mensaje es claro: la sostenibilidad del turismo barilochense no depende solo de precios bajos, sino de una ecuación que balancee tarifas razonables con calidad en la prestación de servicios.
En cuanto a la temporada estival en curso, Barberis se mostró conforme con los números de ocupación que viene registrando la ciudad. Destacó especialmente el crecimiento del turismo receptivo internacional, que atribuyó al trabajo sostenido de promoción que viene realizando Bariloche en distintos mercados. "Se ve gente de Europa, se ve gente de Estados Unidos, vemos pescadores de todo tipo", enumeró.
El dirigente también valoró positivamente los eventos organizados por el municipio en el Centro Cívico para Nochebuena y Año Nuevo, que ofrecieron a los turistas "un lugar de encuentro" que tradicionalmente les resultaba esquivo en sus alojamientos. La iniciativa fue respaldada por el sector hotelero, según indicó.
Sin embargo, Barberis introdujo un matiz importante al hablar de las cifras de ocupación. Si bien destacó los "muy bien" números que arroja la encuesta hotelera histórica de Bariloche, advirtió sobre "cierto alojamiento, que es lo que hablamos siempre de la informalidad que no se mide por ningún lado, que también tiene alta ocupación". Esta mención de la economía informal del alojamiento sigue siendo una cuenta pendiente para el sector formal, que reclama controles más estrictos.
En materia de coordinación intergubernamental, Barberis confirmó que existe "diálogo constante y permanente" con el gobierno nacional. Como ejemplo, mencionó que tanto el intendente Cortés como el secretario de Turismo nacional, Daniel Scioli, viajarán a la Feria Internacional de Turismo en Madrid, "una muy buena señal para el turismo".
Respecto del gobierno provincial, el diagnóstico fue más cauto. "Por ahí es un poquito menor, está arrancando lo que es la Agencia de Turismo provincial, hay que darle un tiempo, veremos cómo se desarrolla", señaló. No obstante, aseguró que también vienen trabajando en esa articulación.
Como dato adicional, Barberis confirmó que las oficinas de turismo provinciales que estaban ubicadas en Villa Almirante Brown, Dina Huapi y Frei fueron cerradas, aunque les están dando otra locación física ya que otro organismo provincial se mudó a esa zona.
Con la temporada de verano en pleno desarrollo, Barberis no dejó de alertar sobre los riesgos del contexto de emergencia ígnea que atraviesa la región. "Hay que estar muy atentos, tener mucho cuidado, ser muy responsables, de eso dependen los atractivos naturales que tenemos", enfatizó.
El llamado del dirigente fue explícito: acompañar todas las decisiones que tome el gobierno en materia de prevención y tener la responsabilidad de no hacer fuego en lugares no habilitados. "En eso hay que estar acompañando todas las decisiones que toma el gobierno y tener todo listo y disponible en caso de que haya alguna emergencia", concluyó.
Con un sector que recuperó canales de diálogo con el municipio, tarifas ajustadas tras meses de congelamiento, inversión en marcha para el Cerro Catedral y una temporada de verano con buenos números iniciales, el turismo barilochense enfrenta 2026 con expectativas moderadamente optimistas. El verdadero examen llegará con el invierno, cuando se verá si la apuesta por la previsibilidad tarifaria y la inversión privada logran consolidar a Bariloche como destino competitivo en un mercado cada vez más globalizado.