jueves 08 de enero de 2026 - Edición Nº329

El Bardo de Siempre | 7 ene 2026

CASI TODOS DE ORIGEN HUMANO

Prohibición total de fuego en la cordillera: Río Negro cierra el cerco ante la amenaza de incendios fuera de control

El Gobierno de Río Negro endureció este martes su estrategia preventiva frente a la escalada de incendios forestales que mantienen en alerta a toda la región cordillerana. La decisión es terminante: está absolutamente prohibido hacer fuego al aire libre, sin ningún tipo de excepción, ni siquiera en predios privados. La provincia busca evitar que las llamas crucen límites territoriales y se transformen en una catástrofe de escala mayor.


Por: Bache3000

Para coordinar el operativo, el ministro de Seguridad y Justicia, Daniel Jara, encabezó en Bariloche una reunión con autoridades policiales y equipos especializados en combate de incendios. El encuentro tuvo un propósito claro: ajustar controles, reforzar la vigilancia territorial y cerrar el cerco preventivo antes de que el riesgo se convierta en tragedia. Participaron del encuentro el subsecretario de Articulación de Políticas del ministerio, Fernando Casas; el coordinador del SPLIF Río Negro, Orlando Báez; el jefe de la Central Bariloche, Elio Fernández; el jefe de la Unidad Regional Tercera, comisario inspector Nelson Torres, y otras autoridades policiales de la zona.

La situación no admite distracciones. Los focos reiterados en áreas boscosas de la cordillera encendieron todas las alarmas, no solo por el daño ambiental sino también por el peligro directo para poblaciones enteras, viviendas rurales y zonas turísticas en plena temporada alta. Por eso, desde el Estado provincial se decidió avanzar con una premisa: anticiparse al fuego y no correrlo desde atrás.

La prohibición de hacer fuego no tiene grises. No importa si se trata de un camping privado, un predio rural o un espacio alejado de zonas urbanas. Cuando el índice de peligro es extremo, el fuego se convierte en un enemigo impredecible. Un asado mal apagado, una quema mínima o cualquier imprudencia pueden transformarse en minutos en un incendio fuera de control. Las condiciones climáticas, el viento y la sequedad del terreno cambian rápido en la cordillera y no perdonan errores.

Un dato que muchas veces se pasa por alto: la mayoría de los incendios tiene origen humano. Personas adultas, muchas de ellas con experiencia en la vida rural o en actividades al aire libre, subestiman las variables del entorno y toman decisiones que después resultan fatales. En ese sentido, el trabajo preventivo no se limita a patrullajes o controles. Incluye también comunicación constante, difusión diaria del índice de peligro de incendios y pedidos concretos a la población para que consulte la información oficial antes de realizar cualquier actividad. La prevención empieza mucho antes de ver humo en el horizonte.

Desde hace varias semanas, policías junto con personal de Protección Civil recorren senderos turísticos para hacer prevención en el terreno. El objetivo es detectar situaciones de riesgo antes de que escalen y garantizar que los visitantes estén al tanto de las restricciones vigentes. En paralelo, se reforzó el mensaje sobre cómo actuar ante una emergencia: las denuncias deben realizarse únicamente por los canales oficiales, con datos claros y precisos, entendiendo que cada segundo es vital. Saturar líneas o usar vías informales puede demorar una respuesta que marca la diferencia entre un foco controlado y un desastre.

El escenario es complejo y el riesgo es real. Sin embargo, desde la Provincia concentran los esfuerzos en la prevención. El mensaje es claro y no deja lugar a interpretaciones: no hacer fuego es evitar una tragedia. La temporada está en su punto más crítico, las condiciones climáticas no dan tregua y cualquier descuido puede desencadenar consecuencias irreversibles. La estrategia provincial apunta a cerrar el cerco antes de que sea demasiado tarde.

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