jueves 08 de enero de 2026 - Edición Nº329

Yo no lo voté | 7 ene 2026

TENSIÓN MUNDIAL

Estados Unidos aborda un petrolero ruso en aguas internacionales y Moscú denuncia "secuestro ilegal"

El operativo contra el Marinera, a más de 4000 kilómetros de costas estadounidenses, escaló las tensiones entre ambas potencias en pleno Atlántico Norte.


Por: Bache3000

El Atlántico Norte fue escenario este miércoles de un episodio que promete intensificar aún más las tensiones entre Washington y Moscú. Fuerzas militares estadounidenses abordaron el petrolero ruso Marinera en aguas internacionales, en lo que el gobierno de Vladimir Putin calificó como un "secuestro ilegal" y una violación flagrante del derecho marítimo internacional.

El operativo se concretó después de una persecución que se extendió durante varios días. Según informó la naviera Burevest Marin, propietaria del buque, el Marinera navegaba sin carga a bordo cuando fue interceptado por fuerzas militares norteamericanas que lo siguieron de cerca hasta consumar el abordaje. El Ministerio de Transporte de Rusia confirmó la pérdida de contacto con la embarcación a partir de ese momento y denunció que la acción se llevó a cabo en virtud de una orden judicial emitida por un tribunal federal estadounidense que, en rigor, no tiene jurisdicción sobre el lugar donde ocurrió la incautación.

La cancillería rusa reaccionó con dureza. En un comunicado oficial, advirtió que "ningún estado tiene derecho a emplear la fuerza en aguas internacionales contra buques debidamente registrados en las jurisdicciones de otros estados" y precisó que el Marinera se encontraba navegando a más de 4000 kilómetros de la costa estadounidense en el momento del abordaje. Moscú exigió el respeto al derecho marítimo internacional y se reservó explícitamente el derecho de respuesta ante lo que considera una agresión unilateral.

El incidente ocurre en un contexto de profundo deterioro en las relaciones entre ambas potencias, marcado por la guerra en Ucrania, las sanciones económicas recíprocas y los crecientes roces militares en distintos escenarios internacionales. Washington ha intensificado en los últimos años su política de sanciones contra la industria petrolera rusa, buscando limitar los ingresos que Moscú obtiene de sus exportaciones energéticas. Rusia, por su parte, ha denunciado reiteradamente lo que considera prácticas ilegales de Estados Unidos en el ámbito del comercio internacional y la navegación marítima.

Hasta el momento, el gobierno estadounidense no emitió declaraciones públicas sobre el operativo ni sobre las razones específicas que motivaron la orden judicial contra el Marinera. Tampoco se conocen detalles sobre el paradero actual de la tripulación ni sobre el destino que tendrá el buque incautado. La ausencia de información oficial desde Washington no hace más que alimentar las especulaciones y el malestar en Moscú, que ya anticipó que el episodio no quedará sin respuesta.

El abordaje del Marinera plantea interrogantes jurídicos complejos sobre los límites de la jurisdicción nacional en aguas internacionales y sobre las facultades que un estado puede arrogarse para hacer cumplir sus propias leyes más allá de sus fronteras. Para Rusia, se trata de un precedente peligroso que vulnera principios básicos del derecho internacional. Para Estados Unidos, podría tratarse de una acción enmarcada en su estrategia de presión económica y aislamiento de Moscú. Lo cierto es que el episodio agrega un nuevo capítulo a la escalada de hostilidades entre dos potencias que parecen cada vez más lejos de encontrar puntos de entendimiento.

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