Por: Bache3000
El miércoles por la mañana un grupo de personas mayores del CAAT 4 disfrutó un paseo por el sendero que bordea el arroyo Gutiérrez. La actividad formó parte de una serie de encuentros que la Dirección de Promoción Social del Municipio comenzó a organizar con el objetivo de garantizar el acceso de adultos mayores a los espacios naturales cercanos a la ciudad, entendiendo estas salidas no como un simple paseo recreativo sino como una herramienta concreta de promoción de salud, integración social y mejora en la calidad de vida.
El recorrido elegido para esta primera experiencia tiene características que lo vuelven especialmente adecuado para este tipo de propuestas. El sendero que une ambos puntos no presenta dificultades técnicas significativas, transcurre en un entorno de belleza natural evidente y permite caminar a ritmo pausado mientras se comparte la experiencia con otros.
Durante el trayecto, los participantes pudieron detenerse en diversos puntos para observar el arroyo, comentar sobre la flora nativa y simplemente disfrutar de estar al aire libre, lejos del ruido urbano y en contacto directo con el bosque que caracteriza a esta región.
La propuesta incluyó además un momento de descanso y recreación en la costa del arroyo, donde el grupo pudo sentarse, compartir charlas más distendidas, tomar mate y participar de actividades recreativas pensadas específicamente para este encuentro. Este tipo de espacios resultan fundamentales porque permiten que los vínculos entre los participantes se fortalezcan en un contexto diferente al de los encuentros habituales en espacios cerrados, generando otras dinámicas de relación y favoreciendo el intercambio en un ambiente relajado y propicio para la conversación.
Desde la Dirección de Promoción Social consideran que estas iniciativas responden a una necesidad concreta de la población mayor de acceder a espacios naturales de manera organizada, segura y acompañada. Muchas personas mayores desean realizar este tipo de salidas pero encuentran obstáculos para hacerlo de manera individual, ya sea por cuestiones de movilidad, falta de compañía o simplemente porque no conocen los senderos o no se sienten seguras de transitarlos solas.
La idea es que estas jornadas se vayan consolidando como espacios regulares de encuentro, donde el movimiento, el aprendizaje sobre el entorno natural y el fortalecimiento de los lazos comunitarios se combinen en propuestas que atiendan de manera integral las necesidades y los deseos de este sector de la población.
El grupo del CAAT 4 que participó de esta primera experiencia regresó al finalizar la tarde con la satisfacción de haber compartido una jornada diferente, de haber caminado por lugares que algunos no conocían y de haber disfrutado de la compañía en un marco natural que invitaba al disfrute y al intercambio.