sábado 10 de enero de 2026 - Edición Nº331

Sólo el vecino salva al vecino | 8 ene 2026

QUÉ HACER ANTE EL HANTAVIRUS

Cadáveres de ratas en piletas y roedores sobre mesas: el panorama que encontraron familias en camping de Bariloche

Familias que acamparon en un predio recreativo de Bariloche denunciaron una grave infestación de ratas de gran tamaño que merodearon sus carpas durante toda la noche. El hallazgo de roedores muertos en instalaciones sanitarias y sobre mesas del comedor expone a los visitantes a un riesgo sanitario concreto en plena temporada de verano.


Por: Bache3000

La postal de terror que vivió un grupo familiar en un camping municipal de Bariloche durante el fin de semana largo contrasta brutalmente con la promesa de contacto con la naturaleza que promocionan estos espacios recreativos. Lo que debía ser una noche tranquila bajo las estrellas se transformó en una vigilia forzada, con roedores de dimensiones alarmantes merodeando las carpas desde el atardecer hasta el amanecer.

Los testimonios recopilados por Bache3000 describen una situación que excede el mero inconveniente y configura un riesgo sanitario concreto. Desde que comenzó a oscurecer, aproximadamente a las 21 horas, las familias empezaron a detectar movimientos en los árboles circundantes. No se trataba de ardillas ni de pequeños roedores silvestres: las sombras que saltaban de rama en rama correspondían a ratas de gran porte, descritas por los testigos como "del tamaño de un perro pequeño", que intentaban descender cada vez que los acampantes permanecían en silencio.

La situación se agravó cuando el personal del camping apagó el sistema de iluminación del predio a las 23:30. Las familias se vieron obligadas a encerrarse en sus carpas mientras los roedores continuaban su actividad en el exterior. Durante toda la noche, los acampantes escucharon los característicos chillidos y sintieron los movimientos de las ratas sobre las lonas de las carpas, mordiendo los materiales y desplazándose en grupos por el sector.

El amanecer no trajo alivio sino confirmación visual de la magnitud del problema. En las instalaciones sanitarias del camping, específicamente junto a las bachas destinadas al lavado de vajilla, los turistas encontraron el cadáver de una rata ahogada, flotando a la vista de todos en el agua estancada. Las imágenes obtenidas muestran un roedor adulto de considerable tamaño en estado de descomposición, rodeado de ramas y material orgánico en las piletas de uso común.

Pero la dimensión del problema se reveló completamente cuando las familias ingresaron al comedor del camping. Sobre las mesas destinadas al consumo de alimentos, un mínimo de siete ratas circulaban con total naturalidad, evidenciando que los espacios destinados a la alimentación de los visitantes se habían convertido en territorio de los roedores. La escena, capturada en video por los denunciantes, muestra incluso crías de rata alimentándose junto al cadáver ahogado en las instalaciones sanitarias.

La denuncia de estas familias no es un caso aislado de incomodidad o disgusto estético. La presencia masiva de roedores en instalaciones recreativas donde pernoctan personas y se manipulan alimentos representa un riesgo concreto de transmisión de hantavirus, una enfermedad potencialmente mortal que se transmite principalmente a través de la inhalación de partículas virales presentes en la orina, saliva y heces de roedores infectados.

La zona cordillerana de Río Negro y Neuquén es área endémica de hantavirus, con casos reportados cada temporada. El colirudo pigmeo, principal reservorio del virus en la región patagónica, y otras especies de roedores silvestres pueden portar el agente patógeno sin presentar síntomas, convirtiéndose en vectores silenciosos de contagio humano.

Lo más preocupante del caso es que el riesgo no se limita al contacto directo con los animales. El virus puede permanecer viable en el ambiente durante días, especialmente en condiciones de humedad y temperaturas frescas como las que caracterizan las noches barilochenses incluso en verano. Las carpas, los utensilios de cocina expuestos, la ropa y los materiales de camping que estuvieron en contacto con superficies contaminadas pueden convertirse en vehículos de transmisión.

Las familias afectadas expresaron su frustración porque, pese a su aprecio por el lugar y su deseo de seguir utilizando el espacio recreativo, las condiciones actuales lo hacen "totalmente antihigiénico y muy peligroso". La ausencia de medidas de control de plagas evidentes y el hecho de que los roedores circulen con total libertad por áreas de uso común sugieren que el problema no es reciente ni está siendo abordado con la urgencia que amerita.

El caso plantea interrogantes sobre los protocolos sanitarios que deben cumplir los campings habilitados, especialmente aquellos de gestión municipal que reciben a cientos de familias durante la temporada alta. La presencia de roedores en instalaciones recreativas no es inusual en zonas boscosas, pero su proliferación hasta convertirse en plagas que dominan espacios de uso humano indica fallas en el mantenimiento, la limpieza y el control ambiental del predio.

La situación se inscribe en un contexto más amplio de problemáticas ambientales y sanitarias que afectan a diversos sectores de la gestión municipal barilochense, desde las deficiencias en la recolección de residuos hasta los incendios forestales recurrentes. Cada una de estas situaciones, aparentemente aisladas, compone un panorama de gestión ambiental que requiere respuestas sistémicas y sostenidas en el tiempo.

Mientras las autoridades municipales no se han pronunciado sobre el caso específico, las familias que vivieron esta experiencia advierten a otros turistas sobre la situación y reclaman intervenciones urgentes antes de que el problema sanitario latente se convierta en una tragedia de salud pública. El camping permanece operativo y continúa recibiendo visitantes que desconocen la dimensión del riesgo al que se exponen al pernoctar en el lugar.

Medidas esenciales para reducir el riesgo de contagio de hantavirus:

• Ventilar espacios cerrados durante al menos 30 minutos antes de ingresar, evitando barrer o sacudir inmediatamente para no levantar partículas contaminadas.

• Rociar todo elemento que haya estado en contacto con roedores o sus excrementos con solución de agua y lavandina en proporción 1:10, dejando actuar al menos 30 minutos antes de manipularlo.

• Utilizar trapos húmedos en lugar de escobas o aspiradoras para limpiar áreas contaminadas.

• Descartar inmediatamente los alimentos que hayan estado expuestos a posible contacto con roedores.

• Lavar completamente las carpas y el equipamiento utilizado en áreas infestadas antes de guardarse.

• Usar guantes de goma y doble bolsa plástica si se manipulan roedores muertos.

• Consultar inmediatamente al sistema de salud si se desarrollan síntomas como fiebre, dolores musculares, cefalea o dificultad respiratoria en las tres semanas siguientes a la exposición, informando sobre el contacto con roedores. El diagnóstico y tratamiento tempranos son cruciales para reducir la mortalidad.

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