Por: Bache3000
El vertedero municipal de Bariloche se incendió nuevamente anoche, apenas tres días después del último siniestro que mantuvo en vilo a la ciudad durante horas. Las imágenes nocturnas registradas por vecinos son impactantes: llamas de hasta 4 metros de altura consumiendo las montañas de basura, iluminando el cielo oscuro con un resplandor naranja visible desde kilómetros de distancia.
El fuego volvió a generar una columna de humo que se extendió por amplias zonas de la ciudad, afectando especialmente a los barrios que rodean el basural. Los videos compartidos por los barilochenses muestran la magnitud del incendio en la oscuridad de la noche, con las llamas elevándose varios metros y el reflejo del fuego tiñendo el horizonte.
Este nuevo incendio se produce en el peor contexto posible. Hace apenas tres días, el vertedero ya había ardido en medio de la crisis que atraviesa Bariloche por la falta de agua, los incendios forestales permanentes en la zona cordillerana y la ola de calor que azota la región. En aquella oportunidad, el fuego estuvo descontrolado durante horas hasta que cerca de las 22 horas comenzó a ceder gracias a la intervención de maquinaria que arrojó tierra y aviones hidrantes que trabajaron en la zona.
En ese momento, el municipio había informado que una de las hipótesis que manejaban era que el incendio había sido intencional, y que evaluaban realizar la denuncia correspondiente en la fiscalía. Ahora, la repetición del siniestro vuelve a poner en evidencia la situación del vertedero.
Los vecinos del área vienen expresando desde hace tiempo su preocupación por la calidad del aire y los riesgos ambientales. Señalan que la empresa Rowing no está cumpliendo con el contrato firmado con el municipio y reclaman que se retire el vertedero del lugar. Alrededor del basural se emplazaron numerosos barrios cuyos habitantes conviven diariamente con el humo de los incendios recurrentes, las bolsas de basura que vuelan por el viento y los malos olores provenientes del vertedero.
Mientras tanto, el municipio está trabajando en una licitación para que el vertedero permanezca 10 años más en el mismo lugar, con el objetivo de poder llevar adelante tareas de remediación. Esta decisión contrasta con los reclamos vecinales que piden el retiro del basural de la zona, especialmente después de estos incendios recurrentes que agravan la situación ambiental y sanitaria del área.
La ciudad enfrenta así una nueva noche con el vertedero en llamas, sumando un foco más a los múltiples incendios forestales que afectan a la región, en un contexto de sequía extrema y altas temperaturas que convierten al basural en un riesgo permanente.