Por: Bache3000
El sector gastronómico de Las Grutas despliega una estrategia de precios competitivos que busca atraer tanto a los visitantes del fin de semana como a quienes eligen la costa en los días más tranquilos, aunque el verdadero movimiento se concentra en las noches cuando los comensales finalmente se sientan a cenar.
La dinámica turística del balneario marca claramente los horarios del sector gastronómico. Al mediodía la peatonal Viedma, el centro neurálgico del movimiento comercial, se ve más vacía porque la mayoría de los visitantes prefiere almorzar en la playa y aprovechar al máximo su estadía en el mar. Recién cuando cae la tarde y los turistas regresan de las bajadas, los restaurantes, restobares y bodegones comienzan a llenarse con comensales que eligen sentarse a disfrutar de la oferta gastronómica que caracteriza al lugar.
(Mediodías tranquilos para el sector gastronómico. Foto: Bache3000)
Las picadas de mar para dos o tres personas rondan entre 60 y 65 mil pesos, mientras que un plato de rabas alcanza los 20 mil. Para quienes buscan opciones más rápidas durante el día, los foodtrucks venden conos de rabas al paso desde 16 mil pesos.
Las promociones gastronómicas abundan en la zona céntrica y apuntan a captar distintos públicos, especialmente en el horario nocturno cuando los locales operan a pleno. Un lomito completo para dos personas con cerveza incluida sale 30 mil pesos, mientras que la combinación de rabas con papas fritas y cerveza trepa a 35 mil en promedio.
(Cazuela de mariscos. Foto: Bache3000)
Las hamburguesas completas con dos bebidas rozan los 50 mil pesos en las promos más elaboradas, y los menús del día en las bajadas a la playa se consiguen por 16 mil pesos. Por ejemplo, ese es el valor de un plato de ravioles con bolognesa, aunque esta opción resulta más popular al mediodía para quienes buscan almorzar cerca del mar.
La oferta de pizzas muestran en general una variedad de precios que va desde los 20 mil pesos de una muzzarella básica hasta los 36 mil de las opciones premium con rúcula y crudo o palmitos. Alejándose unos metros de la peatonal, sobre la calle El Bolsón, las milanesas con guarnición se ubican alrededor de los 22 mil pesos en la mayoría de los locales.
(Precios de local ubicado en calle El Bolsón, paralela a la peatonal Viedma)
Fuera del circuito más transitado en la noche, sobre las calles Ramos Mejía y Río Negro, los precios tienden a ser más bajos. Un filet de merluza para llevar sale 16 mil pesos en Ramos Mejía, la calle que cruza la plaza principal de la bajada uno. En la avenida Río Negro un pollo con papas cuesta 19 mil pesos y una docena de empanadas alcanza los 20 mil, opciones que resultan atractivas para quienes buscan alternativas más económicas o prefieren llevar un almuerzo para la playa o posteriormente cenar en sus alojamientos después de una jornada completa.
Para los barilochenses que evalúan un viaje de verano a Las Grutas, estos precios resultan comparables e incluso más accesibles que los de la ciudad andina, especialmente considerando que el balnerario de la costa rionegrina ofrece el atractivo adicional de los mariscos y frutos de mar frescos que no se consiguen naturalmente en la cordillera.
(Local gastronómico ubicado en la tercera bajada)
La competencia entre locales mantiene la oferta variada y los precios contenidos, aunque tanto la diferencia entre los días de semana y los fines de semana como el contraste entre el mediodía vacío y las noches llenas marcan el ritmo de una temporada que se adapta a las costumbres de los veraneantes que eligen pasar el día en el mar y guardar los restaurantes para la cena.