Por: Bache3000
Wallace comenzó señalando una contradicción fundamental en el discurso de Cortés que pone en duda la coherencia del proyecto. "El intendente habla de incinerar la basura cuando el pliego en ningún momento establece que la empresa que podría hacerse cargo de la operación del vertedero vaya a incinerar la basura, sino se está hablando de nuevos rellenos sanitarios, de celdas", indicó la concejal, evidenciando una desconexión entre el discurso público del intendente y el contenido técnico del documento que pretende aprobar.
La edil planteó que si esa es efectivamente la idea del intendente, "o no leyó el pliego, o está muy confundido, y si está muy confundido, va a tener que reformar el pliego", lo que implicaría nuevas demoras que serían responsabilidad de su propia "negligencia". Esta observación resulta particularmente grave considerando que Cortés está exigiendo urgencia en el tratamiento del tema, cuando aparentemente desconoce elementos centrales de la propuesta que él mismo envió al Concejo Municipal.
Uno de los puntos más críticos que expuso Wallace es el presupuesto del pliego, un aspecto que considera inviable en las condiciones actuales. El documento enviado al Concejo Municipal tiene un costo de cuarenta y ocho mil millones de pesos que no fue incorporado en el presupuesto municipal 2026, lo que representa un obstáculo fundamental para su aprobación y ejecución.
"Yo incluso lo dije en la mesa, con lo cual es muy difícil que salga en la velocidad que él quiere", afirmó Wallace, quien interpretó esta situación como evidencia de "desesperación e impotencia de no haber actuado en tiempo y forma frente a la situación del vertedero municipal, que hoy claramente es un caos". La concejal sugiere que la urgencia manifestada por Cortés no responde a una planificación estratégica sino a la necesidad de mostrar acción ante una crisis que se agravó durante su gestión.
Esta omisión presupuestaria plantea interrogantes sobre la viabilidad real del proyecto. Sin partida presupuestaria asignada, cualquier licitación que se apruebe quedaría suspendida en el aire, sin posibilidad de ejecución inmediata, lo que contradice el discurso de urgencia y celeridad que el intendente viene sosteniendo públicamente.
La concejal también alertó sobre una grave omisión en el pliego respecto a los recicladores, un actor fundamental en la gestión de residuos de la ciudad que ha sido invisibilizado en el proyecto. "El pliego nada menciona respecto de cuál va a ser el rol que proponen para la Asociación de Recicladores Bariloche, siendo que hace más de veinte años que prestan un servicio ambiental que está reconocido por la Municipalidad de San Carlos de Bariloche y que, de hecho, también tienen un aporte por parte de la Municipalidad en relación a ese trabajo que viene desarrollándose mucho tiempo", expresó Wallace.
Otro cuestionamiento central que formuló Wallace fue sobre la prórroga del cierre del vertedero, un aspecto que considera directamente violatorio del marco legal provincial. El proyecto de ordenanza propone prorrogar por diez años más el cumplimiento de la ordenanza de autoría de la propia Wallace que establecía el cierre del basural para el 4 de diciembre de 2023, plazo que ya se encuentra ampliamente vencido.
"Ese plazo está atado a una ley provincial. Nosotros no podemos modificar ese plazo", advirtió la concejal, señalando que el Concejo Municipal carece de competencia para extender unilateralmente un plazo establecido por normativa de rango superior. Esta observación pone en cuestión la legalidad misma de la propuesta y abre la puerta a posibles impugnaciones judiciales si la ordenanza fuera aprobada.
Wallace fue particularmente crítica con la extensión temporal propuesta. "Imaginate diez años más ese basural a cielo abierto instalado ahí en San Carlos de Bariloche y en el mientras tanto, ni una sola propuesta de vertedero regional", planteó la edil, marcando que el pliego no contempla alternativas de gestión regional de residuos que podrían aliviar la presión sobre Bariloche y distribuir responsabilidades entre los municipios de la zona.
La concejal enfatizó que esta prórroga de una década perpetúa una situación ambiental crítica sin ofrecer soluciones de fondo, consolidando por más tiempo un basural a cielo abierto que debería haberse cerrado hace más de un año.
Wallace también cuestionó la posición contradictoria del municipio respecto a los residuos de otras localidades, señalando una doble vara en el discurso oficial. "El pliego sigue con la propuesta de que Bariloche recepte los residuos del Parque Nacional Nahuel Huapi y de Dina Huapi, cuestión que claramente hay que revisar", sostuvo la concejal, marcando que el documento mantiene una política de recepción de basura externa sin establecer condiciones ni contraprestaciones.
La edil marcó una contradicción flagrante en el discurso de Cortés sobre este tema. "Él habla, el intendente habla que nadie quiere nuestra basura, hablando de Pilca y de Comallo, pero nada dice de que Dina Huapi tira la basura en Bariloche. Es decir, que él sí acepta la basura de Dina Huapi, ni siquiera se pone a pensar en la posibilidad de cobrar tributos a Dina Huapi por el servicio que presta Bariloche", cuestionó Wallace.
Esta observación resulta significativa porque expone una política municipal incoherente: mientras Cortés critica públicamente a otras localidades por no querer recibir los residuos de Bariloche, simultáneamente acepta sin cuestionamientos ni compensación económica que Dina Huapi deposite su basura en el vertedero barilochense. Wallace plantea que, como mínimo, debería establecerse un sistema de tributos o canon que Dina Huapi debería pagar a Bariloche por el servicio de disposición final de sus residuos, algo que el pliego actual no contempla.
Finalmente, Wallace confirmó que asistirá a las sesiones extraordinarias que convoque el intendente, cumpliendo con su responsabilidad legislativa, pero aclaró que el proceso no será tan veloz como Cortés pretende hacer creer a la opinión pública. La concejal explicó que existen requisitos procedimentales ineludibles que el intendente parece estar minimizando en su discurso de urgencia.
"Por tratarse de una concesión del servicio público, así tal y como está planteado el pliego, necesita audiencia pública y doble vuelta. Por lo tanto, ese proceso también va a demorar", explicó la edil, dejando en claro que la normativa municipal exige para este tipo de decisiones un mecanismo de participación ciudadana y un doble tratamiento legislativo que insume tiempo.
Esta aclaración es fundamental porque desmiente la idea de que el pliego podría aprobarse en una sesión extraordinaria express como parece sugerir el intendente. La obligatoriedad de realizar una audiencia pública donde los vecinos y actores involucrados puedan expresar su opinión, sumada a la necesidad de doble lectura del proyecto en el Concejo Municipal, garantiza plazos mínimos que Cortés no puede saltear por más urgencia que proclame.
Wallace concluyó reiterando su diagnóstico político sobre la situación: la premura del intendente no responde a una gestión eficiente sino todo lo contrario, es la manifestación visible de años de inacción que desembocaron en el colapso actual del sistema de gestión de residuos de la ciudad. "Lo único que él puede llegar a decir son este tipo de anuncios", sentenció la concejal, sugiriendo que el intendente busca mostrarse activo cuando en realidad la crisis del vertedero es resultado directo de su propia falta de previsión y planificación durante los años anteriores.