Por: Bache3000
Este jueves 15 de enero falleció Rubén Patagonia, uno de los artistas más emblemáticos de del sur argentino, cuya muerte a los 69 años generó una profunda conmoción en el ámbito cultural y entre las comunidades que reconocen en su obra una expresión auténtica de la identidad patagónica.
El histórico músico se encontraba internado en su ciudad natal, donde nació el 2 de julio de 1956 y donde construyó gran parte de su trayectoria artística. En los días previos a su fallecimiento, familiares habían confirmado públicamente que Rubén Patagonia había conseguido los donantes de sangre que necesitaba, agradeciendo la solidaridad de la comunidad de Comodoro Rivadavia. Sin embargo, el delicado cuadro de salud que atravesaba el músico finalmente no pudo ser superado, y su partida dejó un vacío irreparable en la cultura patagónica.
Rubén Chauque, su nombre real, era descendiente de tehuelches y desde 1971 forjó un camino artístico profundamente ligado a la memoria, la identidad y la esperanza de los pueblos originarios. Su canto visceral, atravesado por la fuerza de la tierra, fusionó elementos ancestrales patagónicos con instrumentos y recursos de la tecnología contemporánea, dando forma a un estilo único que trascendió géneros y generaciones.
La trayectoria discográfica de Patagonia comenzó en 1979 con "Más Acá del Colorado" y continuó con trabajos fundamentales que marcaron la historia de la música regional. Entre sus discos más significativos se encuentran "Miremos al Sur", "Ay, Patagonia", "Cutral-Có" (producido por Ricardo Iorio), "Volver a Ser Uno" (producido por León Gieco) e "Historias", editado en 2006. Cada uno de estos trabajos representó no solo una exploración musical sino también un acto de resistencia cultural y un esfuerzo por mantener viva la memoria de los pueblos del sur.
En paralelo a su producción discográfica, en 1984 impulsó el taller didáctico "Volver a Ser Uno", una iniciativa orientada al reencuentro con las culturas originarias de la Patagonia como los pueblos mapuche, aonikenk y selk'nam. Este proyecto educativo reflejaba la profunda convicción de Patagonia sobre la importancia de preservar y transmitir el legado ancestral a las nuevas generaciones.
La influencia de Rubén Patagonia también se extendió al cine nacional e internacional. Participó en "La película del Rey" (1986), de Carlos Sorín, una obra emblemática del cine argentino premiada en numerosos festivales internacionales. Además, actuó en producciones de envergadura como "La eterna sonrisa" (Estados Unidos), junto a Daniel Day-Lewis, "De los Apeninos a los Andes" (Italia), con Giuliano Gemma, Luis Brandoni y Patricio Contreras, "El navegante y los cóndores" (Francia) y "El Camino" (2000), llevando su presencia y su mensaje a audiencias de todo el mundo.
A lo largo de su carrera compartió escenarios y grabaciones con artistas de enorme relevancia como León Gieco, Almafuerte, Divididos, Flavio Cianciarullo, Lito Vitale, Bersuit Vergarabat y Víctor Heredia, tendiendo puentes entre el folklore, el rock y las expresiones culturales de los pueblos originarios. Estas colaboraciones no solo enriquecieron su obra sino que también permitieron que su mensaje alcanzara nuevos públicos y generara diálogos entre diferentes tradiciones musicales.
Rubén Patagonia no fue solo un músico sino una herramienta cultural, un modo de vida y un símbolo del sur profundo. Su legado permanecerá vivo en sus canciones, en su mensaje de resistencia y memoria, y en la identidad colectiva de una Patagonia que hoy lo despide con dolor y gratitud. La comunidad artística y cultural del sur argentino se despide de quien supo transformar la historia y el dolor de los pueblos originarios en un canto que resonará por generaciones.