Por: Bache3000
El episodio comenzó hace pocos días cuando vecinos del barrio advirtieron movimientos extraños en un cañadón de uso público. Personas no identificadas habían comenzado a cercar el terreno y colocaron un cartel ofreciendo la venta del lote por cien mil dólares a través de una inmobiliaria de Buenos Aires.
Hugo Orsili, referente de la junta vecinal, explicó cómo se desarrollaron los hechos. "Lo que menos se te puede ocurrir es que venga alguien a usurpar un terreno en medio de Melipal, encima un cañadón, y que es un terreno fiscal, es un terreno municipal. Hace dos días empezaron a llamarnos vecinos que veían movimientos acá, como que estaban por alambrar el terreno, entonces querían saber qué pasaba", relató.
La preocupación de los vecinos escaló cuando uno de ellos fue expulsado del lugar mientras juntaba cerezas. Los responsables del alambrado le informaron que se trataba de una propiedad privada. "Hoy nos encontramos con un pedazo de alambrado puesto y un cartel de una inmobiliaria", agregó Orsili.

Una vecina llamó a los números de contacto que figuraban en el cartel. En la conversación, grabada y a la que accedió Bache3000, la supuesta vendedora, que se identificó como Melanie, ofreció el terreno en cien mil dólares. La mujer argumentó que el lote estaba originalmente tasado en trescientos veinte mil dólares, pero que se vendía a ese precio reducido porque "no tiene factibilidad de construcción" según la ordenanza del Cerro Otto.
"Está bajo esta misma ordenanza, que hoy día no tiene factibilidad de construcción, entonces obviamente el valor es otro", explicó la vendedora telefónica, quien se negó a identificar al supuesto propietario alegando confidencialidad.
Orsili señaló que la supuesta vendedora mencionó que el actual dueño habría comprado el terreno a una de las dos familias involucradas en los incendios del mes pasado. "Entonces, ¿para qué vendés un terreno si no se puede construir? Y no quería dar los nombres del propietario actual", cuestionó el referente vecinal.
Ante los reclamos, la junta vecinal se comunicó inmediatamente con el delegado municipal Omar Mallet, quien inició la verificación en los registros catastrales. "Él empezó a investigar en Catastro y demás. En Catastro Provincial y Catastro Municipal figura que es un terreno municipal, o sea, es invendible, es de esparcimiento para la gente", confirmó Orsili.
La municipalidad intervino con celeridad. Mallet elevó el caso a la asesoría legal del municipio en la mañana de ayer, y por la tarde ya se estaba removiendo el alambrado y la cartelería del lugar. Además, el municipio hizo públicos los registros catastrales que demuestran que el terreno es de dominio municipal.
Desde la delegación Cerro Otto informaron a Bache3000 que la remoción del alambrado se completó en el día de ayer y que se encuentran investigando la identidad de los responsables de la maniobra.
El terreno en cuestión es un antiguo cañadón por donde históricamente corría agua, aunque la circulación hídrica cesó hace años por las edificaciones realizadas en las cuadras superiores. Hoy funciona como espacio de esparcimiento para los vecinos del barrio.
"Realmente tiene que ser gente que no conoce el lugar, porque tratar de usurpar algo en medio de Melipal es como ir a robar algo en pleno centro cívico. Son lugares muy transitados, la gente vive acá hace treinta, cuarenta años y se conocen todos", reflexionó Orsili.
El referente vecinal destacó el trabajo coordinado que permitió frenar la estafa: "Un rápido acompañamiento de los vecinos que salieron a denunciar, la junta que tomó la posta y se la pasó al municipio, y entre los dos evitamos que vendan o estafen a alguien".
El caso pone en evidencia tanto la importancia de la vigilancia comunitaria como la necesidad de verificar siempre la documentación legal antes de realizar transacciones inmobiliarias, especialmente cuando se trata de propiedades ofrecidas a precios muy por debajo del mercado o en condiciones inusuales.