Por: Bache3000
En el marco de la apertura del segundo sobre para la licitación de la obra de toma de agua del lago Gutiérrez, Javier Iud habló en conferencia de prensa sobre la situación hídrica de Bariloche, en un contexto donde diferentes barrios sufren la falta del suministro. El funcionario provincial reveló que la ciudad consume actualmente cerca de 90 millones de litros diarios, una cifra que equivale a tres mil camiones cisterna de combustible y que resulta insuficiente para abastecer a todos los sectores de la ciudad, especialmente en días de altas temperaturas como los que atraviesa la región.
En este sentido, apeló a la solidaridad de los vecinos para enfrentar una situación que describió como crítica, advirtiendo que el sistema está operando a pleno rendimiento con las cinco bombas en funcionamiento en la toma del lago Nahuel Huapi. "Cuando hacen más de 25°, como hoy que vamos a tener 32°, necesitamos que la gente nos ayude, no regando, no lavando el auto, no regándose, dejando una canilla abierta, porque el sistema es tan crítico que cuando a alguien le sobra, hay otro vecino que le está faltando", explicó Iud en declaraciones que no ocultan la gravedad del problema que enfrenta la ciudad.
La comparación elegida por el gerente de ARSA para dimensionar el consumo diario resulta elocuente sobre la magnitud del desafío. "Durante el promedio son 60 millones de litros, estamos en 80 y desde que prendimos la quinta bomba estamos en cerca de 90. Nos alcanza 90 millones de litros, yo trato de, para que la gente lo pueda mencionar básicamente, un camión de combustibles o camiones internos que vemos en la estación de servicio tiene 30.000 litros, quiere decir que 90 millones de litros son 3.000 camiones. Nosotros producimos por día equivalente a 3.000 camiones de agua y así todo no nos alcanza", detalló Iud al reconocer que incluso funcionando al máximo de su capacidad, el sistema resulta insuficiente para garantizar el servicio en toda la ciudad.
Asimismo, el gerente general de ARSA admitió que hay sectores de Bariloche donde el agua no llega con la presión o la regularidad necesaria, un problema que la empresa intenta paliar con obras de emergencia en la zona de Manantiales. "Ustedes son testigos de que en nuestro sistema estamos al 100%, hoy tenemos 5 bombas en la toma del lago, que es un gesto, digamos, podemos decir, histórico, una acción política muy importante del gobierno, que nos impuso a invertir más de 300 millones de pesos, que hoy empiezan a dar sus frutos. Así todo el agua, igualmente en Bariloche, sabemos que en algunos sectores no alcanza, por eso hoy estamos, como decía, haciendo dos perforaciones nuevas en la zona de manantiales, que son para la zona este, fundamentalmente para La Paloma, para Victorias, para Alto del Cóndor, para toda esa zona", explicó el funcionario sobre las medidas que se están implementando para mejorar el servicio en los barrios más afectados por la falta de presión.
El pedido del gerente de ARSA incluye medidas concretas de restricción que apuntan directamente a los consumos no esenciales en días de calor extremo, cuando la demanda se dispara por el uso de riego de jardines, lavado de vehículos y otras actividades que incrementan significativamente el consumo. "Yo sé que por ahí alguien se puede molestar, criticar, se enoja, no importa, yo prefiero ponerle colorado y no morado después", advirtió Iud en un intento de justificar restricciones que sabe pueden generar malestar en la población pero que considera necesarias para garantizar el abastecimiento básico.
La empresa reconoce que tiene por delante dos años de trabajo intenso para resolver de manera estructural el problema del agua en Bariloche, un plazo que según Iud podría ser más llevadero si cuenta con la colaboración de la comunidad.
"Somos los responsables de que Bariloche tenga agua, no estoy quitando ninguna responsabilidad, pero si la gente nos ayuda, tenemos dos años por delante para la realización de esta obra que hoy estamos abriendo a los sobres, pero si la gente nos ayuda, esos dos años van a poder ser lo más amigable posible sobre todas las cosas, logrando que hasta el último Bariloche se tenga agua", planteó el funcionario al vincular la colaboración ciudadana con la posibilidad de transitar de manera menos conflictiva el período que demandará la ejecución de obras que considera de gran envergadura y complejidad técnica para resolver definitivamente la crisis hídrica que atraviesa la ciudad.