Por: Bache3000
Carlos Iglesias ya avisó en el grupo de WhatsApp de funcionarios municipales que dejará su cargo el primer día de febrero. El ahora secretario de Coordinación de Obras y Servicios, antes vicejefe de Gabinete, presentará su renuncia para dedicarse de lleno a armar la estructura electoral de Axel Kicillof en Bariloche y la región de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
El intendente apelará a su poder de convencimiento para retenerlo cuando regrese de la Feria Internacional de Turismo de Madrid. Se espera que Cortés se acerque al escritorio de Iglesias para pedirle que reconsidere su decisión y continúe en la gestión municipal, aunque el funcionario ya habría tomado la determinación de correrse del Ejecutivo.
A mediados de diciembre, Iglesias adelantó sus intenciones políticas al publicar una foto junto a Kicillof con una leyenda contundente que rezaba "Empezamos a trabajar para el 2027. Para el amigo todo!!". La imagen generó revuelo en el ambiente político local y anticipó el movimiento que ahora se confirma con su renuncia al gobierno municipal.
En diálogo con Bache3000 tras aquella publicación, Iglesias intentó separar su posicionamiento político de su responsabilidad en la gestión de Cortés. El funcionario explicó que se trataba de una decisión personal y que acompañó la campaña para gobernador desde su trabajo, mientras que ahora como peronista sentía que Kicillof sería el próximo presidente del país. Insistió en que su función en la municipalidad era trabajar para Bariloche, la ciudad que ama. La devoción por Kicillof es tal que, si uno escarba un poquito, Iglesias tiene en sus redes sociales como foto de portada uno de los laterales de la Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, ubicada en el centro de La Plata.
Sin embargo, fuentes extraoficiales revelaron que existe otro motivo detrás de la renuncia. Según estas versiones, habría tensiones relacionadas con la firma de una factura vinculada a la gestión de cemento para el municipio que Iglesias no querría rubricar porque, insistieron, no sería su responsabilidad.
La salida de Iglesias abre interrogantes sobre el futuro del peronismo local y las alianzas electorales que se tejerán en los próximos meses. La pregunta que resuena en el ambiente político barilochense es si el funcionario se sumará orgánicamente al peronismo que ya trabaja en la candidatura de Kicillof, como los concejales Leandro Costa Brutten y Julieta Wallace, o si mantendrá algún vínculo con el espacio de Cortés.
Otra incógnita es el rol que jugará el Partido Unión y Libertad del intendente en el tablero electoral nacional. Resta saber si el PUL de Cortés terminará formando parte del amplio movimiento electoral peronista que se articula detrás de la candidatura presidencial del gobernador bonaerense o si mantendrá su autonomía y buscará otros referentes nacionales para las elecciones de 2027.
La renuncia de Iglesias marca un punto de inflexión en la gestión de Cortés y en la política local, dejando en claro que las definiciones para las próximas elecciones presidenciales ya comenzaron a moldear el escenario barilochense. La decisión del funcionario de abandonar el Ejecutivo municipal para dedicarse exclusivamente a la construcción política nacional refleja la intensidad que empieza a tomar la disputa electoral en la región.