jueves 05 de marzo de 2026 - Edición Nº385

Sólo el vecino salva al vecino | 21 ene 2026

Máxima peligrosidad en Bariloche: calor, viento y vegetación seca disparan el riesgo de incendios

​​​​​​​Con temperaturas elevadas, vientos intensos y vegetación seca, la ciudad atraviesa una jornada de máxima peligrosidad. Diez brigadistas locales partieron para reforzar el combate contra el fuego en Puerto Patriada, mientras el sistema de prevención permanece en estado de alerta.


Este miércoles, Bariloche amaneció bajo un escenario que los especialistas del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) conocen bien: calor, viento y vegetación seca, la combinación perfecta para que cualquier chispa se convierta en tragedia. El índice de peligrosidad por incendios forestales alcanzó el nivel extremo en la ciudad, el mismo que registran El Bolsón y General Conesa, según el parte diario difundido por el organismo provincial.

La situación no es nueva, pero tampoco admite descuidos. Las altas temperaturas, la baja humedad y los vientos que barren la región mantienen en vilo tanto a zonas urbanas como rurales y de interfase, esas áreas donde los bosques se encuentran con las viviendas y donde el fuego puede propagarse con una velocidad devastadora. El sistema de prevención y respuesta continúa en estado de alerta máxima.

En medio de esta jornada crítica, diez combatientes del SPLIF Bariloche partieron hacia Chubut para sumarse al operativo que combate el incendio de Puerto Patriada. Permanecerán allí durante siete días, reforzando el trabajo de las brigadas que luchan contra las llamas en la provincia vecina. No son los únicos: otros diez brigadistas del Servicio de El Bolsón fueron desplegados con herramientas de mano y dos móviles hacia el incendio que afecta al área del Parque Nacional Los Alerces.

El gesto refleja la lógica de colaboración regional que caracteriza la lucha contra el fuego en la Patagonia: cuando un territorio está al límite, los recursos humanos y técnicos se movilizan más allá de las fronteras provinciales. Pero también evidencia la tensión que vive Río Negro, que envía efectivos mientras enfrenta su propia emergencia.

Las autoridades del SPLIF solicitaron a la comunidad extremar los cuidados y respetar las restricciones vigentes en el marco de la Emergencia Ígnea. No hacer fuego, no arrojar colillas de cigarrillos, no quemar basura ni realizar actividades que generen chispas son medidas elementales que, en días como este, pueden marcar la diferencia entre la prevención y la catástrofe.

Ante cualquier columna de humo o situación de riesgo, el número de emergencia es el 103. La recomendación no es menor: en condiciones de extrema peligrosidad, cada minuto cuenta.

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