Por: Martín Pargade
El proyecto de concesión de Cerro Catedral enfrenta un escenario cada vez más complejo en el Concejo Deliberante. En una entrevista con Bache3000, el concejal Tomás Hercingonja manifestó su rechazo frontal a la iniciativa impulsada por el oficialismo provincial y local..
"Las joyas de la abuela no se tocan", sentenció Hercingonja en referencia al proyecto de la empresa que concesiona el centro de esquí, dejando en claro su posición sobre la extensión de treinta años del contrato: "no estuve de acuerdo". El edil reconoció que acompaña al intendente "hasta cierto punto", pero que en este tema marcará una diferencia tajante.
Hercingonja fue categórico sobre su motivación: "La gente me eligió para que yo los represente", afirmó.
El concejal destacó su independencia: "Yo no estoy ahí ni por el sueldo ni por nada. Estoy por una cuestión de que me pidió Walter que lo ayude, nada más. Quiero vivir tranquilo". Y advirtió sobre las consecuencias de aprobar el proyecto: "No podemos estar vendiendo todo lo que nos queda".
Los números en el Concejo muestran un panorama desfavorable para el proyecto, que necesita ocho votos para ser aprobado. Según las declaraciones de Hercingonja, el PUL contaría con apenas dos votos a favor. Del bloque de Juntos Somos Río Negro, conformado por Juan Pablo Ferrari y Laura Totonelli, habría dos votos positivos. La tercera banca del partido del gobernador Alberto Weretilneck cobra así una importancia crucial: podría quedar licenciada por Natalia Almonacid o ser asumida por Lucas Pérez o Claudio Otano. En caso de que la ocupe Pérez, también sería un voto positivo para el proyecto.
En el resto del arco político, las posiciones están marcadas. Facundo Villalba manifestó estar a favor de la inversión, pero no en los términos planteados por el proyecto actual. Leandro Costa Brutten votaría en contra, al igual que Julieta Wallace. Samanta Echeñique, del PRO, votaría positivamente, mientras que Roxana Ferreyra ya anticipó su rechazo.
Con este panorama, el proyecto de CAPSA está lejos de conseguir los ocho votos necesarios en el Concejo Deliberante. La resistencia no solo viene de la oposición tradicional, sino que enfrenta una disidencia dentro del propio oficialismo, donde Hercingonja se planta con firmeza: "Las joyas de la abuela no se tocan".