viernes 30 de enero de 2026 - Edición Nº351

El Bardo de Siempre | 30 ene 2026

SE PUDRE

De amarillo a naranja: comprate un patito que el viernes se cae el cielo

08:53 |El Parque Nacional Nahuel Huapi acaba de subir la apuesta. Lo que ayer era amarillo ahora es naranja. El Servicio Meteorológico Nacional recalculó y decidió que la cosa va más en serio de lo que pensaban. O sea: va a llover fuerte, pero más fuerte de lo que dijeron ayer. Tormentas eléctricas para esta tarde, viernes 30 de enero, y no las del montón. Las que te hacen acordar por qué la humanidad inventó los techos.


Por: Bache3000

Veinte a cincuenta milímetros de agua, dijeron ahora. Ayer habían dicho diez a veinticinco. Alguien en el Servicio Meteorológico se dio cuenta de que se habían quedado cortos. O el cielo decidió duplicar la apuesta, quién sabe. El caso es que cuando una alerta pasa de amarillo a naranja no es porque quieran cambiar la decoración. Es porque la cosa se complicó.

Lo que viene es lo mismo que ayer advertimos, pero con más énfasis: agua cayendo como si alguien hubiera abierto todas las canillas del universo al mismo tiempo, ráfagas de viento que podrían alcanzar los 70 kilómetros por hora —suficiente para que tu paraguas se convierta en basura voladora—, rayos que iluminan todo el valle por un segundo y granizo, porque siempre falta algo que te rompa el parabrisas o te arruine el techo de la galería.

"Abundante caída de agua en cortos períodos", dice el comunicado oficial. Esa es la forma técnica de decir que vas a ver llover más en diez minutos de lo que viste en todo enero. "Fuerte actividad eléctrica", agregan, que es la manera educada de recordarte que la montaña no es lugar para hacerse el héroe cuando el cielo se enoja.

El Parque volvió a insistir con lo de siempre: que en los ambientes naturales y caminos de montaña las contingencias climáticas generan alteraciones que conllevan riesgos para las personas. Que hay que informarse sobre las recomendaciones de seguridad. Que la responsabilidad es absoluta de los prestadores turísticos y visitantes si deciden no respetar las indicaciones.

Traducción: si te agarran las tormentas en medio del cerro porque decidiste que las alertas naranjas no van con vos, después no llores. La naturaleza no atiende reclamos ni acepta disculpas.

Así que el viernes 30 por la tarde mejor quedarse adentro. Mirar por la ventana cómo se larga todo. Tomarse un trago, leer un libro, esperar a que pase. O salir igual, porque hay gente que necesita que el mundo le recuerde de vez en cuando quién manda acá. Total, ¿qué son cincuenta milímetros de lluvia y setenta kilómetros de viento cuando uno tiene fe en su campera impermeable del Once?

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias