Por: Bache3000
Mientras el gobierno nacional prepara la discusión de la reforma laboral en el Congreso para febrero, Ovidio Zúñiga, asesor de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de Bariloche, advirtió sobre los retrocesos que implicaría la iniciativa para el sector.
En diálogo con Bache3000, el histórico dirigente explicó que aunque es necesario discutir nuevos tiempos de trabajo frente a los avances tecnológicos, el proyecto gubernamental busca retrotraer las condiciones laborales a períodos de explotación que el gremio logró revertir después de décadas de lucha.
La incorporación del banco de horas que propone la reforma laboral es uno de los puntos que más preocupa al sector. Según Zúñiga, esta medida eliminaría todas las regulaciones conquistadas y permitiría que los empleadores exijan jornadas de 12 o 13 horas sin respetar los convenios actuales. "¿Qué te va a decir el patrón si tenés que estar 13 horas o 12 horas por día parada? ´Ah no, a mí me vas a hacer más trabajo, se terminó el convenio´"
"Pareciera que vos podés acumular cansancio y que después si descansás vas a estar invernado como el oso", cuestionó el asesor.
Otro aspecto crítico de la reforma es el mecanismo propuesto para el pago de indemnizaciones con fondos del ANSES. "Además de vaciar el ANSES para las futuras jubilaciones, con mi plata me quieren indemnizar y dejarme sin trabajo. Esto es a lo que nosotros nos estamos oponiendo por la reforma laboral", denunció Zúñiga, quien también alertó sobre las consecuencias que tendrá la extensión del período de prueba hasta seis o siete meses para los trabajadores del turismo estudiantil. Según su análisis, esta medida impedirá que los empleados alcancen la efectividad permanente en la teoría discontinua que tienen actualmente, quedando en situación de prueba permanente debido a los ciclos de temporada. "Habrá un número mínimo de efectivos, el resto va a ser todo período de prueba, porque como van a haber muchos desocupados y muchos jóvenes buscando empleo, cuando se den cuenta que esto es lo peor, ya va a ser tarde", advirtió el dirigente.
Por otra parte, señaló que las implicancias concretas de la precarización se traducirán en obstáculos para acceder a créditos, alquileres o compras en cuotas. Zúñiga planteó escenarios cotidianos donde un trabajador en período de prueba no podrá obtener financiamiento para comprar electrodomésticos ni le alquilarán una vivienda sin múltiples garantes.
"Cuando termines o en la mitad del período de prueba que comiences a trabajar y estés necesitando cambiar la heladera, cambiar la cocina a gas, comprarte un televisor y vayas a una casa de comercio y te pregunten dónde trabaja, en tal lugar, deme su recibo de sueldo, ah pero usted está en período de prueba" ejemplificó el asesor, remarcando que para los jóvenes la situación será aún más crítica dado que comprar una vivienda propia ya es inalcanzable y deberán alquilar sin poder demostrar estabilidad laboral.
El llamado a la movilización es la respuesta que el gremio propone ante la avanzada gubernamental. Zúñiga instó a los trabajadores y trabajadoras gastronómicas a prepararse para las medidas de fuerza que convoque el sindicato, sean movilizaciones o retención de tareas, subrayando que estas acciones no van dirigidas contra los empleadores sino a favor de una Argentina mejor y de relaciones laborales transparentes y respetuosas.
"Si nosotros no defendemos nuestro convenio colectivo de trabajo, que en definitiva es la fuente de trabajo, lo que vamos a perder es mucho y después va a ser tarde. Este es el momento de estar activo, este es el momento en el cual tenemos que estar pensando cuando el gremio nos convoque", enfatizó el referente sindical.