Por: Bache3000
Un jabalí apareció este domingo en las calles del barrio Quimey Ruca 2, generando sorpresa entre los vecinos que no dudaron en grabar el insólito momento. En el video enviado por seguidores de Bache3000, se observa al animal deambulando por la zona residencial mientras un vecino intenta alejarlo haciendo ruidos y gritándole "dale, Raúl", en un tono que mezcla nerviosismo y humor ante la inesperada visita.
El episodio vuelve a poner en evidencia la creciente presencia de esta especie invasora en zonas urbanas y periurbanas de Bariloche, un fenómeno que especialistas atribuyen a la expansión territorial de los jabalíes y a la búsqueda de alimento en áreas habitadas.
Los jabalíes no son autóctonos de Bariloche ni de la Patagonia. Fueron introducidos en Argentina a principios del siglo XX con fines de caza deportiva, principalmente en la región pampeana. Desde entonces, colonizaron diversas regiones del país, incluida la Patagonia, donde su presencia genera graves impactos en los ecosistemas nativos. Estos animales compiten con la fauna local por alimento, destruyen cultivos, alteran el suelo con sus característicos hozaduras —excavaciones que realizan con el hocico en busca de raíces e insectos— y pueden transmitir enfermedades tanto a animales domésticos como silvestres.
Su alta capacidad reproductiva, sumada a una notable adaptabilidad a diferentes ambientes, los ha convertido en una de las especies exóticas invasoras más problemáticas del territorio argentino. Las hembras pueden tener entre 4 y 6 crías por camada, y en condiciones favorables reproducirse más de una vez al año.
Ante este tipo de situaciones, las autoridades ambientales insisten en no acercarse ni intentar alimentar a los animales. Es fundamental mantener una distancia segura y, de ser posible, resguardarse en el interior de viviendas o vehículos. Si bien se puede hacer ruido desde lejos para que el animal se aleje —como hicieron los vecinos de Quimey Ruca 2—, nunca debe acorralárselo, ya que esto puede provocar reacciones agresivas.
Otras recomendaciones incluyen no dejar basura ni restos de comida en patios o espacios abiertos que puedan atraer a los jabalíes, reportar avistamientos a las autoridades locales como Policía, Defensa Civil o áreas de fauna silvestre, y mantener a las mascotas dentro de casa si se detecta presencia de estos animales en la zona. En caso de un encuentro cercano, lo más seguro es retroceder lentamente sin darle la espalda al ejemplar.
Aunque generalmente huyen de los humanos, los jabalíes pueden tornarse agresivos si se sienten amenazados o acorralados, especialmente las hembras con crías. Por eso, más allá del tono jocoso con que los vecinos enfrentaron la situación este domingo, los especialistas recuerdan que se trata de animales silvestres que requieren precaución y respeto.