Por: Bache3000
Marcela González Abdala cruzó al Jefe Comunal tras sus recientes dichos en torno a la modificación de la Carta Orgánica Municipal, en las que Cortés cuestionó el funcionamiento del Concejo Deliberante y planteó la necesidad de darle más facultades al Ejecutivo "para hacer crecer la ciudad".
En diálogo con Bache3000, la referente del oficialismo provincial apuntó directamente contra la intención del intendente de concentrar poder y advirtió que "un intendente que habla con desprecio de Bariloche no puede transformar nada".
El jefe comunal, Walter Cortés, habló el último fin de semana con el medio nacional Letra P, donde señaló que el principal defecto de la Carta Orgánica "es la burocracia, los que la hicieron le dieron todas las posibilidades ejecutivas al Concejo, y el Ejecutivo está pintado". "Para todo hay que ir al Concejo: para comprar una máquina, para un plan de vivienda o hasta para entregar la llave de la ciudad. El intendente tiene que tener facultades para hacer crecer la ciudad", amplió.
En relación a los concejales, el intendente sostuvo: "Que aprovechen porque les queda poco: vamos a bajar el número de concejales y van a tener que legislar y no meterse en cuestiones del Ejecutivo. Si no, terminamos generando una burocracia donde los vivos y los inútiles sacan la mejor tajada y paga el pato el más humilde o el que quiere invertir. Está podrida la Carta Orgánica, hay que sacarla, no sirve más".
González Abdala se refirió en primer lugar a la intención de Cortés de concentrar poder en el Ejecutivo municipal y cuestionó la legitimidad democrática de esa propuesta. "Cortés no quiere eliminar la burocracia, quiere menos controles. Quiere manejar el municipio como manejó siempre su gremio, de manera autoritaria y violenta. Quiere convertirse en Emperador, habla de darle más poder al Ejecutivo, contar con todas las facultades y esto es realmente preocupante más aún porque viene de un sindicalista que estuvo preso por defraudación al Estado, que además parece despreciar la democracia que tanto nos costó recuperar", sentenció la legisladora barilochense.
La legisladora provincial avanzó en su cuestionamiento al proyecto político del intendente y advirtió sobre las consecuencias institucionales de la reforma que impulsa el Ejecutivo. "Lo que busca Cortés no es modernizar la Carta Orgánica, busca concentrar el poder, vaciar al Concejo Deliberante y neutralizar al Tribunal de Contralor para gobernar sin controles", señaló González Abdala, quien interpretó que detrás del discurso modernizador del intendente se esconde una intención de debilitar los mecanismos de control republicano que establece la actual normativa municipal.
(Intendente de Bariloche, Walter Cortés)
"Quiere transformar la discusión de la Carta Orgánica en una cruzada personal y en parte de su campaña electoral, repitiendo promesas vacías que siguen sin cumplirse. Dijo que el problema del transporte se resolvía en un día, el vertedero en dos, y hoy seguimos con el mismo sistema de transporte que cuando asumió y con un vertedero en una situación crítica como nunca antes", cuestionó la legisladora provincial, quien le recordó al intendente sus promesas incumplidas en temas centrales para la ciudad.
Asimismo, analizó que los problemas de gestión del municipio no se resuelven con cambios en la Carta Orgánica sino con capacidad de gobierno y responsabilidad política. "No es la Carta Orgánica la que frena las soluciones en Bariloche, es un gobierno que promete mucho, cumple poco y siempre busca un responsable ajeno", planteó González Abdala, quien desestimó el argumento del intendente de que la actual normativa municipal constituye un obstáculo burocrático para la ejecución de políticas públicas y obras de infraestructura.
La legisladora barilochense también cuestionó la reducción del proyecto de ciudad a una lógica meramente material que hace Cortés cuando habla de obras de asfalto como principal indicador de gestión. "Reducir Bariloche a veinte cuadras de asfalto es no entender qué significa gobernar. Si ese fuera el parámetro, gobiernos anteriores hicieron más cuadras por año que las que esta gestión logró en dos. Un proyecto de ciudad implica rumbo, liderazgo y capacidad de conducir el destino de Bariloche, hacer crecer las instituciones, sus empresas, crear puestos de empleo y generar unidad, no división", señaló.
González Abdala también planteó su visión sobre cómo debería ser el proceso de reforma de la Carta Orgánica Municipal y cuestionó el tono con el que Cortés se refiere a la ciudad y su historia. "Cada veinte años nuestra Constitución local debe ser revisada y actualizada. No para destruirla ni deslegitimarla, sino para mejorarla a partir de la experiencia y de los cambios que atravesó la ciudad con el paso del tiempo. Necesitamos una Carta Orgánica que reivindique los derechos de los barilochenses, que proteja nuestros recursos y que sea dinámica", explicó la legisladora.
"Bariloche no nació de la nada ni fue producto del azar. Fue construida por generaciones de vecinos y vecinas que, con errores y aciertos, levantaron sus instituciones, su entramado social y su identidad. Quienes somos nacidos y criados en esta ciudad honramos esa historia y trabajamos para mejorarla, no para negarla ni insultarla. Hay muchas cosas para mejorar, discutir y cambiar, pero una cosa es el debate crítico y otra muy distinta es describir a la ciudad desde un lugar de enojo, resentimiento o desprecio, especialmente cuando se ocupa un cargo de enorme responsabilidad otorgado por la propia comunidad a la que se descalifica", finalizó la legisladora provincial.