Por: Bache3000
Bariloche atraviesa una temporada de verano que ratifica su posicionamiento como uno de los principales destinos turísticos del país, con números que reflejan tanto la sostenida demanda de visitantes como la capacidad de la ciudad para mantener altos niveles de ocupación durante todo el mes de enero.
Los datos relevados por el Departamento Técnico y Estadístico de la Secretaría de Turismo municipal dan cuenta de una actividad que se extiende más allá de los tradicionales picos estivales y que encuentra en la diversidad de propuestas uno de sus principales atractivos.
La tasa de ocupación promedio general durante enero alcanzó el 79%, con una estadía promedio de 3,5 días. Este comportamiento del sector alojativo se mantuvo estable a lo largo de todo el mes, con registros que en la última semana medida, correspondiente al período entre el 26 de enero y el 1 de febrero, se ubicaron en torno al 74%, demostrando una regularidad en la demanda que abarca distintas zonas y tipos de establecimientos.
El intenso movimiento turístico se tradujo en cifras concretas de arribo que superaron las 145 mil personas durante enero, un volumen que se canalizó a través de diferentes medios de transporte y que refleja tanto la conectividad de la ciudad como su capacidad de atracción. La terminal de ómnibus contabilizó 63.178 pasajeros durante el mes, mientras que el aeropuerto local recibió un total de 775 vuelos.
Asimismo, la composición de la demanda muestra un claro predominio del turismo nacional, que representa el 73% de los visitantes, seguido por turistas provenientes de países limítrofes y del resto del mundo. Esta distribución reafirma el posicionamiento dual de Bariloche como destino de referencia tanto para el mercado interno como para el internacional, con una oferta que logra captar diferentes perfiles de viajeros y mantener niveles de ocupación elevados incluso en momentos de menor intensidad dentro de la temporada estival.
Desde la Secretaría de Turismo, actualmente a cargo de Eric Guzmán, se destaca que estos resultados son consecuencia de una ciudad que logró diversificar su propuesta más allá de la tradicional oferta invernal, con paisajes únicos, actividades al aire libre, eventos deportivos y culturales que se distribuyen a lo largo de todo el año. La estrategia apunta a consolidar una actividad turística de cuatro estaciones, donde el verano se presenta como una alternativa cada vez más elegida por quienes buscan disfrutar de lagos, montañas y una infraestructura preparada para recibir grandes volúmenes de visitantes.
En sentido, el municipio explicó que existe una estrategia de comunicación que abarca Argentina, Sudamérica y distintos puntos del mundo, buscando fortalecer la marca Bariloche como destino y ampliar el alcance de una ciudad que compite en el mapa turístico internacional con otras plazas consolidadas de la región.
De esta manera, Bariloche reafirma su protagonismo dentro del circuito turístico nacional e internacional, con una temporada que combina altos niveles de ocupación y una oferta diversificada que permite sostener la demanda durante los doce meses del año. Los números de enero constituyen un punto de partida para un 20256 que encuentra a la ciudad consolidada como uno de los destinos más elegidos del país, con capacidad para competir en distintos mercados y mantener una actividad que impulsa el desarrollo económico local.