Por: Bache3000
El domingo a la noche, Bariloche vivió minutos de terror cuando un hombre de 42 años empezó a disparar desde una camioneta Toyota Hilux blanca en plena vía pública. Los tiros resonaron en las calles José Obrero y Nehuen cerca de las 23 horas, y un vecino alarmado llamó al 911.
La Policía de Río Negro salió a la caza. Los móviles de la Comisaría 42 rastrearon la zona hasta dar con la Hilux blanca que coincidía con la descripción. Cuando intentaron pararla, el conductor pisó el acelerador y arrancó la persecución que terminó recorriendo varias cuadras del Alto barilochense a toda velocidad.
En plena fuga, el tirador intentó deshacerse del arma arrojándola por la ventanilla, pero los uniformados no aflojaron. El operativo se mantuvo firme hasta acorralarlo en las inmediaciones de Miramar y Ruta 40, donde finalmente lo redujeron y esposaron.
El detenido resultó ser un vigilador privado con domicilio en la ciudad. La policía secuestró su camioneta y el arma calibre 22 largo que había usado para disparar. El revólver tenía seis alveolos y varias vainas servidas que confirmaban que los tiros habían sido reales, poniendo en riesgo a cualquiera que estuviera en la calle a esa hora.
El Gabinete de Criminalística trabajó en el secuestro de las pruebas mientras la fiscal de turno ordenaba la detención del sospechoso y el secuestro de todos los elementos involucrados en el hecho.
El operativo mostró la respuesta rápida de las fuerzas de seguridad ante una situación que pudo terminar en tragedia. La persecución, el secuestro del arma y la captura del agresor evitaron que la violencia escalara en plena ciudad.