Por: Bache3000
El secretario de Turismo de Bariloche, Eric Guzmán, realizó un análisis del primer mes del año marcado por una tensión evidente: la ciudad sostiene buenos números de ocupación pero en un contexto económico complejo que afecta tanto al turismo emisivo como receptivo. La ciudad mantiene entre 75% y 79% de ocupación durante enero, aunque el funcionario advirtió sobre las dificultades para medir con precisión un sector donde lo informal representa un desafío constante y las estadísticas definitivas llegan con demora porque "no es tan automático, no hay un canal que la manda directamente".
Guzmán fue directo al abordar la situación económica general y su impacto en el sector: "Nosotros estamos caros, pero está cara la Argentina. Entonces, vender la Argentina en el exterior se hace difícil, y vender la Argentina en el interior del país, por el contexto económico que estamos viviendo, también es difícil". El secretario planteó que la preocupación atraviesa a todos los actores del sector, desde quienes están directamente involucrados hasta los turistas que deben cuidar cada peso porque "está caro todo, no es que está caro el turismo, está caro comer afuera o lo que sea".
En ese marco, el funcionario hizo hincapié en la necesidad de valorar el esfuerzo de cada visitante que elige Bariloche como destino. Tras participar de la FIT y experimentar personalmente las complicaciones del viaje, Guzmán reflexionó: "Cuando veo un turista, me genera algo, me da ganas de decirle 'gracias, porque vino'. Es difícil viajar, es engorroso viajar, lleva tiempo, lleva trámites, lleva demora, lleva cora, lleva cansancio, y encima estás pagando para eso". Por eso insistió en que cada visitante, venga en avión, en colectivo o en auto, merece "una alfombra roja" porque "hizo un esfuerzo, te elige como destino y encima pudo elegir otro".
El secretario destacó que durante enero se vio un cambio notable en los medios de transporte utilizados por los turistas, con la terminal de ómnibus llena y una presencia significativa de autos particulares, incluidos vehículos brasileños y uruguayos que realizaron viajes de larga distancia. También mencionó que Bariloche recibe actualmente 25 vuelos diarios y que se aumentará la capacidad operativa del aeropuerto para pasar de cuatro a seis aviones en simultáneo, aunque aclaró que los aviones no pernoctan en la ciudad porque no hay alojamiento para ellos.
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la concepción amplia que tiene Guzmán sobre quién hace turismo en la ciudad. El funcionario fue categórico: "Acá todos hacemos turismo, bien o mal. Si lo hacés bien tu trabajo, estás haciendo bien al turismo, y si lo hacés mal, ni hablemos". En esa línea, señaló que el rol de la municipalidad es fundamental y que las demoras en habilitaciones, la fiscalización deficiente o los trámites engorrosos afectan directamente al sector porque "si las instalaciones están bien o no están bien, si te corresponde o no te corresponde, ¿estás haciendo buen turismo o mal turismo?".
La reflexión se extendió al mantenimiento urbano y la responsabilidad individual de cada vecino. Guzmán defendió que "Bariloche es espectacular en verano" pero reconoció que la imagen de la ciudad depende del conjunto, incluyendo el estado de veredas, cercos y fachadas. El secretario diferenció entre las dificultades económicas genuinas y la desidia: "La crisis es la crisis, nosotros vivimos en crisis, no todos, pero la mayoría, y se ahorra el mango hasta en la pintada. Es verdad, pero la prolijidad, la humildad y la desidia son dos cosas distintas". Como ejemplo positivo, destacó el trabajo de los empleados municipales que mantienen los espacios verdes en Juan Manuel de Rosas, porque "vendemos imagen" y esos detalles generan impacto en los visitantes.
Para febrero, además del carnaval que concentrará mucha gente durante el fin de semana largo, Guzmán anticipó competencias de motocross y otros eventos deportivos que considera fundamentales para el sector: "El deporte es un motor impresionante para lo que es la cuestión turística". El funcionario también señaló que hay mejoras pendientes en infraestructura, como el estado de la ruta y su entorno, que forman parte de la experiencia turística integral.
Consultado sobre la reforma laboral en debate en el Congreso Nacional y la postura del empresariado local al respecto, Guzmán se mantuvo al margen del tema por considerarlo fuera de su ámbito específico, aunque reconoció que "hay cuestiones que hay que tocar" y que "el mundo avanza, la modernización nos involucra a todos y hay que hacer cambios". Sin embargo, identificó una preocupación concreta del sector empresarial: la informalidad, que consideró perjudicial para el conjunto. En ese sentido, volvió a señalar la responsabilidad municipal en facilitar los trámites de habilitación sin soslayar requisitos importantes: "Tiene que ser un trámite que se pueda iniciar, terminar en breve, que se haga, está, sí, da, es apto, sí, no, y listo, y vamos para adelante". El secretario cerró con una máxima que define su visión de gestión: "Hay que hacer las cosas, propiciarlo y luego fiscalizarlo, porque las leyes sin fiscalización no son nada".