Por: Bache3000
La discusión salarial entre el municipio y SOYEM (Sindicato de Obreros y Empleados Municipales) llegó a un punto de tensión máxima. En medio de una asamblea del gremio realizada este lunes, el intendente Walter Cortés salió al cruce del reclamo de incorporar los 250 mil pesos de plus al salario básico, con un mensaje directo y sin eufemismos: "Que no se hagan los vivos".
En diálogo con Bache3000, el jefe comunal descartó de plano la posibilidad de acceder a la demanda sindical y puso en perspectiva la situación salarial de los trabajadores municipales. "Yo tengo más de treinta años de gremio, la gente está cobrando muy bien, algunos cobran más que un empleado de comercio, trabajan menos horas, y la gente no está mal", afirmó, relativizando la urgencia del planteo.
Según explicó Cortés, el plus de 250 mil pesos que reclama SOYEM fue otorgado con un propósito específico: "Yo dije: ese es un plus, una consideración de que estén, en caso de que haya un incendio o un accidente, estén a la altura de las circunstancias, por eso lo doy. Le damos ese plus, pero es un plus. No es: ponémelo al básico, que esto, que aquello".
El intendente no ocultó su molestia con la estrategia sindical y acusó a la dirigencia de SOYEM de buscar rédito político a costa de las arcas municipales. "Viste, buscando la triquiñuela para hacer política de los impuestos de la municipalidad", señaló, sugiriendo que detrás del reclamo hay una intencionalidad que trasciende lo estrictamente gremial.
La advertencia más dura, sin embargo, llegó cuando Cortés planteó un escenario hipotético de crisis financiera. "Lo que pasa es que ellos no saben que algún día la mecha se puede cortar, y ese día, cuando se corta y la gente no pueda cobrar un mes, dos meses, tres meses, cuatro meses, por más que hagan lío, cada vez que vayan a echar una papa a la olla, no la van a tener", advirtió, en lo que sonó como una amenaza velada sobre las consecuencias de presionar demasiado.
El jefe comunal planteó entonces su visión sobre el equilibrio que debe mantener: "Hoy tenemos un salario... está previsible y pueden cobrar. Tampoco se puede tirar demasiado el hilo. Tampoco se puede tirar demasiado el hilo", repitió, sugiriendo que la estabilidad actual podría romperse si el gremio insiste con demandas que considera desmedidas.
Para Cortés, la discusión salarial no puede analizarse en forma aislada sino como parte de una ecuación más amplia donde entran en juego los servicios públicos y las obras que la ciudad necesita. "Yo tengo que cuidar el erario de los impuestos y yo tengo que manejar un esquema donde el salario no sea un peligro para que la ciudad se pueda movilizar, no sea un peligro para que se pueda recolectar la basura, se puedan dar todos los servicios, se pueda hacer alguna obra", argumentó.
Según su razonamiento, acceder al reclamo de incorporar el plus al básico desfinanciaría al municipio y obligaría a elegir entre pagar sueldos o hacer obra pública. "Si se ve afectado eso y pagamos solamente sueldo, eso estaría muy mal, hablaría muy mal de mi gestión. Así que yo, bajo ningún punto de vista, voy a abrir esa posibilidad", sentenció con tono terminante.
El intendente apeló a su propia trayectoria sindical para dar peso a su postura: "Yo tengo más de treinta años de gremio", recordó, dejando en claro que su negativa no proviene de desconocimiento del mundo del trabajo sino de una decisión política consciente sobre cómo administrar los recursos públicos.
En un giro inesperado, Cortés introdujo en la discusión un elemento externo: la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional. "Además, ellos tendrían que avizorar que hay una ley laboral que se está discutiendo que va muy en contra de los trabajadores", advirtió, aunque aclaró que él tampoco está de acuerdo con esa iniciativa.
La mención pareció funcionar como una advertencia: mientras el gremio municipal presiona por más derechos, el contexto nacional apunta en dirección contraria. En ese marco, sostener lo conquistado podría ser más sensato que arriesgar todo por un incremento salarial que el municipio dice no poder afrontar.
Consultado sobre si imagina un escenario de conflicto durante 2026, Cortés fue categórico: "Mire, yo le voy a decir la verdad. Si ellos siguen ese camino, lo único que logran es que la gente no los quiera. Ese es el tema, la gente no los va a querer. ¿Por qué? Porque le están haciendo daño a la misma sociedad".
El intendente confía en que la opinión pública respaldará su postura si el conflicto escala. "Que no se hagan los vivos", advirtió, utilizando una expresión que sugiere que la paciencia del municipio tiene límites claros y que no habrá margen para negociar lo que él considera innegociable.
Con SOYEM ratificando su reclamo en asamblea y el intendente cerrando toda posibilidad de diálogo sobre el tema, el panorama para los próximos meses luce tenso. La pregunta es si alguna de las dos partes cederá antes de que el conflicto derive en medidas de fuerza que afecten la prestación de servicios básicos en Bariloche.