Por: Bache3000
La violencia que estalló la noche del 6 de febrero en la esquina de Moreno y Rolando, cuando un hombre de 30 años fue apuñalado hasta la muerte en pleno centro de Bariloche, tuvo este jueves su primer capítulo judicial con la formulación de cargos contra los dos acusados y la prisión preventiva dictada por el juez de garantías para ambos por un plazo de dos meses, el mismo tiempo que el Ministerio Público Fiscal solicitó para completar la investigación penal preparatoria. Los imputados quedaron detenidos bajo la acusación de haber actuado en conjunto, con convergencia intencional y acuerdo de voluntades, para causar la muerte de la víctima utilizando un cuchillo de grandes dimensiones en una escena que quedó registrada por completo en las cámaras de seguridad de la zona.
Según estableció la Fiscalía durante la audiencia, la víctima se encontraba consumiendo bebidas alcohólicas junto a otras personas en la puerta de un comercio cuando llegaron los dos hombres ahora detenidos y comenzaron a agredirlo verbalmente sin motivo aparente. Uno de ellos lo arrinconó contra la vidriera del local y empezó a golpearlo con patadas y puñetazos mientras su acompañante lo alentaba desde atrás y hacía gestos intimidatorios con las manos hacia la víctima, en lo que la acusación interpreta como una participación activa en el ataque coordinado. La situación escaló en segundos hasta que quien estaba golpeando al hombre extrajo un cuchillo de su ropa y le asestó una puñalada en el tórax que resultó mortal, dejándolo tendido en la vereda mientras ambos agresores se retiraban del lugar ante la mirada de los testigos que presenciaron la escena sin poder evitar el desenlace fatal.
La reconstrucción del hecho que presentó la Fiscalía se sustenta en un trabajo exhaustivo que incluyó el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad cercanas al lugar, que según destacó el fiscal permiten observar el desarrollo completo del suceso desde el momento en que los acusados llegan hasta la posterior retirada de ambos tras consumar el ataque. A eso se sumaron las declaraciones testimoniales de al menos dos personas que presenciaron directamente el enfrentamiento y pudieron aportar detalles sobre la secuencia de los hechos, además de la evidencia física reunida durante las diligencias que arrancaron en la madrugada del sábado siguiente al crimen. El expediente incluye un informe de más de treinta páginas elaborado por la Brigada de Investigaciones que da cuenta del trabajo realizado para identificar a los responsables y reconstruir minuto a minuto lo que ocurrió en esa esquina céntrica de Bariloche.
Uno de los imputados fue detenido tras un allanamiento realizado en su domicilio donde los investigadores secuestraron la vestimenta que habría utilizado durante el homicidio, prendas que ahora forman parte de la evidencia que analiza la Fiscalía. El otro hombre, en cambio, se entregó voluntariamente en la mañana del día siguiente al allanamiento, presentándose ante las autoridades judiciales en lo que su defensa podría interpretar como una actitud colaborativa con la justicia. En el legajo de la causa consta además la declaración de una persona menor de edad que se encontraba junto a los imputados en el momento del hecho, testimonio que podría resultar clave para determinar el grado de responsabilidad de cada uno en el ataque que terminó con una vida.
Durante la audiencia de formulación de cargos, la defensa pública que asistió a uno de los acusados se opuso al planteo fiscal argumentando que su defendido no habría instigado ni alentado la conducta atribuida y que, según su lectura de los registros fílmicos, no surge una ejecución común del delito ni una coautoría que justifique imputarle responsabilidad penal en el homicidio. El defensor solicitó que no se tengan por formulados los cargos contra su asistido, estrategia que apunta a desligar a este hombre de la participación directa en el crimen y dejarlo eventualmente como testigo y no como imputado. El abogado del otro acusado, en tanto, no manifestó objeciones a la formulación de cargos y dejó pasar la audiencia sin plantear recursos, lo que podría indicar una estrategia defensiva distinta o la intención de negociar algún tipo de acuerdo en las etapas posteriores del proceso.
Finalmente el juez de garantías tuvo por formulados los cargos contra ambos hombres e impuso la prisión preventiva por dos meses haciendo lugar al pedido de la Fiscalía, que consideró existente el riesgo procesal de entorpecimiento de la investigación si los acusados quedaban en libertad durante esta primera etapa de recolección de pruebas. La medida cautelar implica que ambos permanecerán detenidos mientras avanzan las diligencias que buscan consolidar la acusación y determinar si efectivamente actuaron en conjunto o si hay diferencias en el grado de participación de cada uno en el ataque mortal.
El Ministerio Público Fiscal tiene ahora dos meses por delante para completar la investigación que incluirá pericias sobre el arma blanca utilizada, análisis de las filmaciones, ampliación de testimonios y todos los elementos que permitan llevar el caso a juicio con una acusación sólida.
El crimen de la esquina de Moreno y Rolando vuelve a poner sobre la mesa la escalada de violencia grave que atraviesa el centro de Bariloche en los últimos meses, una zona que antes se caracterizaba por ser relativamente tranquila y que ahora acumula episodios de enfrentamientos callejeros, agresiones con armas blancas y hechos que terminan en tragedias como esta que dejó a un hombre de 30 años muerto en la vereda mientras sus agresores huían entre la confusión de la noche. La comunidad local viene reclamando hace tiempo mayor presencia policial y políticas de prevención de la violencia urbana, reclamos que se intensifican cada vez que un nuevo episodio sacude la rutina de los vecinos y confirma que el problema está lejos de estar controlado por las autoridades municipales y provinciales.