Por: Bache3000
La suerte del tratamiento del Plan Director para el Cerro Catedral en el seno del Consejo de Planificación Municipal (CPM) se definió con una aritmética mínima: tres asesores y el voto de desempate de la Secretaria de Planeamiento Territorial, quien antes de inclinar la balanza consultó al intendente Walter Cortés.
Así se resolvió, tras tres horas de debate y con la totalidad de los integrantes presentes —junto a representantes del Departamento Ejecutivo y del Concejo Deliberante—, el modo en que continuará el cuarto intermedio vigente desde la última reunión presencial, la cuarta desde que el proceso comenzó en 2023.
La decisión establece que el CPM cerrará su intervención a través de un mecanismo en dos etapas: primero, un plazo de 10 días hábiles para recibir aportes, consultas y observaciones generales por correo electrónico a secplaneamientoterritorial@gmail.com, con vencimiento el lunes 23 de febrero a las 15 horas. Luego, cinco días adicionales para que los miembros del organismo presenten dictámenes o abstenciones debidamente fundadas.
El cronograma que se abre es ajustado: en aproximadamente 15 días se realizaría la audiencia pública y en un mes el proyecto llegaría al recinto del Concejo Deliberante.
Pero el Ejecutivo municipal enfrenta un problema concreto en esa instancia legislativa. Hoy el Plan Director no cuenta con los votos de los concejales Facundo Villalba, Julieta Wallace, Leandro Costa Brutten, Laura Totonelli, Roxana Ferreyra y Tomás Herceingonja. Cinco voluntades en contra que, dependiendo de la composición del cuerpo, podrían ser suficientes para frenar la iniciativa o forzar modificaciones sustanciales antes de cualquier aprobación.
El esquema ratifica el carácter estrictamente consultivo del CPM. El organismo, tal como establece la Ordenanza 546-CM-95, no aprueba proyectos, no autoriza obras, no adjudica derechos reales ni habilita emprendimientos. Tampoco vota: actúa como ámbito asesor de conformación circunstancial y funciones no vinculantes.
La resolución deja el futuro del Plan Director en manos del Ejecutivo municipal, que deberá dar forma a una propuesta definitiva y enfrentar tanto el escrutinio de la audiencia pública como un debate legislativo donde, al menos por ahora, no tiene los números asegurados.