Por: Bache3000 // producción Martín Pargade
Sergio Capozzi, diputado nacional por Río Negro, respaldó en líneas generales la reforma laboral que el Senado giró a la Cámara de Diputados, pero marcó con claridad sus objeciones y anticipó que, si ciertos artículos no se modifican, se abstendrá en la votación en particular. "Voy a apoyar en general, me parece que la reforma laboral es imprescindible para generar trabajo", dijo el legislador en comunicación con Bache3000, aunque dejó en claro que hay puntos que considera inaceptables.
El principal blanco de sus críticas fue el FAL, el Fondo de Ayuda Laboral. "Es una aberración", sentenció Capozzi. Según explicó, el mecanismo implica redirigir fondos del ANSES —que deberían destinarse a las jubilaciones— para financiar a empleadores que despiden trabajadores de forma arbitraria. "Un despido es un acto unilateral, antijurídico, condenado por un juez. No puede ser que con eso financiemos al que despide", argumentó.
Capozzi tiene conocimiento directo del proceso de elaboración del proyecto: fue el representante de la Cámara de Diputados en la mesa del Pacto de Mayo, donde trabajaron desde julio hasta fines de noviembre junto a la CGT, el Ministerio de Modernización, la Secretaría de Trabajo y el Ministerio de Capital Humano. El resultado de ese trabajo, según relató, era un proyecto "académico, no vinculante", que luego fue girado al Ministerio de Economía. Ahí, dijo, ocurrió el problema. "Es como cuando mandás el auto a un mecánico que no sabe de inyección y te hace un desastre. Le metieron cosas que nosotros en la mesa del Pacto de Mayo ni siquiera habíamos visto."
El legislador también cuestionó el trámite en el Senado, donde algunos senadores reconocieron públicamente que no habían leído el proyecto antes de votarlo. "Así pagamos las consecuencias de que ahora llegue a Diputados a las apuradas", señaló. Sin embargo, rescató que tras sus conversaciones con la senadora Patricia Bullrich y con el presidente de la bancada de La Libertad Avanza, se acordó eliminar el artículo 44, que modificaba el régimen de enfermedades y accidentes y podía implicar una reducción salarial de hasta el 50% durante las licencias médicas.
Sobre el paro convocado por la CGT para el jueves —en caso de que el proyecto se trate en sesión extraordinaria—, Capozzi fue crítico. Consideró que las centrales sindicales no tienen argumentos sólidos para la medida de fuerza, dado que la reforma no toca las cuotas destinadas a las obras sociales, no modifica la cuota solidaria y posterga la discusión sobre la cuota obligatoria. "No veo por qué hacen el paro", dijo, y aprovechó para señalar una deuda histórica del sindicalismo: "La Argentina tiene la mitad de los trabajadores en negro y ningún sindicato se puso el mameluco para salir a buscarlos."
El diputado también destacó aspectos que considera positivos en la reforma, como la declaración de la educación como servicio esencial —algo que, según afirmó, nunca pudo lograrse a nivel provincial— y la unificación de criterios para la actualización de deudas laborales judicializadas, hoy libradas al criterio de cada juez. Hacia el final, amplió el foco: advirtió que la reforma, por sí sola, no alcanza para generar empleo, y que el verdadero problema es el costo laboral, que incluye impuestos y cargas que asfixian especialmente a las pymes. Como ejemplo llamativo, mencionó que la flota naviera más grande del mundo es la de Paraguay, porque a los armadores argentinos les conviene inscribir sus buques bajo bandera paraguaya para evitar los costos laborales locales, aunque la tripulación sea argentina.