Por: Bache3000
Ovidio Zúñiga remarcó que el paro de este jueves responde a la defensa de garantías individuales de cada trabajador. "Se trata de derechos individuales, de la defensa del derecho individual. Acá hay cosas muy graves, pero muy graves, que atentan contra el derecho individual del trabajador y la trabajadora argentina, y en este caso en particular de las trabajadoras y trabajadores hoteleros gastronómicos de Bariloche", sostuvo el histórico dirigente gastronómico.
Uno de los puntos más cuestionados por el referente es el impacto de la reforma sobre las enfermedades inculpables, es decir aquellas que no tienen relación con el trabajo. Según explicó, con la nueva normativa una enfermedad común como una gripe o un diagnóstico grave como un cáncer podría dejar al trabajador con apenas el 60% de su salario, al sumarse el descuento del 75% por ausencia más la pérdida del presentismo. La situación se agrava aún más ante accidentes extralaborales, actividades recreativas o domésticas. "Si te vas a jugar al fútbol, o gimnasias, o jugar con tu hijo, o reparar tu casa, ese tipo de accidentes te afectaría en que te pagarían el 50% del salario, pero si a eso le agregamos que tiene que ver con el presentismo, estás con el 40% de sueldo", detalló Zuñiga.
Frente a quienes cuestionan la medida de fuerza por la pérdida salarial que implica, el dirigente fue contundente al relativizar ese costo. "¿No te parece que un día de salario y el presentismo es muy poca cosa para lo que estamos tratando de defender?", preguntó Zuñiga, subrayando que el paro es una herramienta constitucional y que lo único que se descuenta es el jornal del día y el plus por presentismo.
Otro de los ejes de su crítica fue el llamado banco de horas, uno de los mecanismos centrales de la reforma impulsada por el gobierno nacional. Zuñiga fue directo al describir sus consecuencias reales para el sector, en particular durante la temporada turística. "Ese verso de que es un banco de horas, que yo después puedo trabajar hasta 12 horas por día, puedo no, te van a obligar a trabajar 12 horas por día", afirmó, y agregó que se trata de "un retroceso total, perverso".
Para ilustrar adónde puede llevar la desregulación laboral, Zuñiga recurrió a la memoria histórica del sector y recordó las condiciones de trabajo que impuso la dictadura militar tras la desaparición de los convenios colectivos. Señaló que en la década del 80 una mucama podía ser obligada a limpiar hasta 14 habitaciones por jornada en hoteles de una estrella, y que en los establecimientos de turismo estudiantil cada trabajadora debía atender 14 habitaciones con hasta cinco camas cada una, lo que significaba 60 camas por día. "¿Sabés lo que nos costó el convenio colectivo zonal de trabajo que vino a regularizar todo eso? Cinco años de lucha, 1987 a 1993", recordó con énfasis.
Zuñiga también cuestionó la posibilidad que habilita la reforma de despedir trabajadores en cuotas durante un año utilizando fondos de la ANSES, mecanismo que calificó en los mismos términos que el banco de horas. "Poder despedir a un trabajador y una trabajadora hasta con un año en cuotas y con plata de la ANSES es otra perversidad", afirmó, y rechazó que el gobierno haya intentado presentar a los gremios como obstáculos al cambio en lugar de señalar el fondo del debate.
Para cerrar, el dirigente apeló a la conciencia individual de cada trabajador como motor de la adhesión al paro, y recordó que el gremio fue reelegido hace menos de un mes para conducir el sindicato por cuatro años más. "Esto es pura conciencia. Esto es decir no voy a parar porque tengo que mostrarle, no a mi empleadora, al gobierno nacional, que no estoy de acuerdo en que me exploten", concluyó Zuñiga, advirtiendo que "los tiempos que vienen van a ser muy complicados."