Por: Bache3000
La venta de los primeros lotes en Los Coirones arrancó haca casi una década, cuando decenas de familias apostaron sus ahorros a la promesa de un barrio en desarrollo. Pagaron sumas millonarias con la expectativa de recibir a cambio calles iluminadas, redes de agua, gas, pluviales y toda la infraestructura prometida en los boletos de compraventa y escrituras públicas. Hasta hoy, nada de eso ocurrió.
La lista de incumplimientos es tan extensa como el tiempo que llevan esperando. La extensión de cañerías nunca se realizó, el agua potable brilla por su ausencia, y los pilares siguen sin colocarse. La obra más urgente hoy es la red de gas, cuyo plazo de ejecución venía establecido en las propias escrituras públicas y venció el 31 de diciembre de 2024 sin que se haya movido un ladrillo.
El principal reclamo ya no es técnico sino humano. Los vecinos se cansaron de golpear puertas vacías. "Siempre venimos a la oficina y no está nunca. No sé dónde está, qué hace, si trabaja o no. Nunca nos atendió, alguna que otra vez por suma acá", relató uno de las propietarias, en referencia directa a Di Tullio, ante Bache3000. La frustración acumulada tiene nombre y apellido, y también tiene una frase que resume años de promesas incumplidas. "Yo no sé, la semana para mí tiene 7 días. Se ve que para él tiene 7 años, 70 años, no sé cuántos tiene. El lunes que no llega nunca", sentenció otro vecino con la ironía agotada de quien lleva demasiado tiempo esperando.

Lo que más angustia a los vecinos es que la ventana para concretar esa obra se está cerrando. Camuzzi, la empresa distribuidora de gas, está en condiciones de otorgar la conexión, pero para eso necesita que Di Tullio firme el contrato de obra. "El contrato tenía que haber estado firmado en diciembre, de hace dos años. Pero este diciembre se comprometió en una reunión que hicimos en la Asociación Española con un ingeniero de hacer gas, que se firmaba en una semana. Estamos a fin de febrero y no se firmó nada", denunció otra vecina presente.
Con el invierno acercándose, quienes ya se mudaron al barrio afrontan gastos eléctricos enormes por no poder acceder al gas de red. "Hay gente viviendo ya y están con todo eléctrico, con lo cual tiene un costo altísimo. Estamos en un momento donde Camuzzi sí puede otorgar y si nos perdemos esta oportunidad...", advirtió otro vecina. La situación no es marginal ni anecdótica, la red completa ya está ejecutada y solo falta la firma del desarrollador para activar la compra de materiales y dar inicio formal a la obra.
La otra deuda pendiente que asfixia a muchos propietarios es la entrega de escrituras. Hay lotes en PH donde nunca se completó el trámite de subdivisión correspondiente, lo que deja a sus titulares en una situación de incertidumbre jurídica sobre bienes por los que pagaron a valor comercial. La red pluvial, obra básica para la habitabilidad y preservación de las viviendas ante las lluvias patagónicas, tampoco fue construida.