Por: Bache3000
En la Cámara de Senadores, la primera batalla se libró el 11 de febrero. El rionegrino Enzo Fullone, de La Libertad Avanza, votó a favor de la reforma en general y también respaldó el polémico artículo 44, que proponía que los trabajadores que sufrieran una enfermedad o accidente ajeno al ámbito laboral cobraran entre el 50 y el 75 por ciento de su salario en lugar del cien por ciento. Los senadores Ana Marks, del Partido Justicialista, y Martín Soria, de Unión por la Patria, votaron en contra en ambas instancias. Con 42 votos afirmativos y 30 negativos, el Senado le dio media sanción al proyecto.
El texto llegó a la Cámara de Diputados el jueves 19 de febrero con el artículo 44 convertido en el principal punto de conflicto. Para garantizarse los votos necesarios, el oficialismo terminó aceptando eliminarlo por completo del proyecto. La cesión fue decisiva: con esa modificación, la reforma obtuvo 135 votos afirmativos y 115 negativos en una sesión que se extendió por más de diez horas y cuya votación se conoció pasada la medianoche.
Entre los diputados rionegrinos, la distribución de votos reflejó la misma fractura. Sergio Eduardo Capozzi, de Provincias Unidas, junto a Aníbal Tortoriello y Lorena Villaverde, ambos de La Libertad Avanza, votaron a favor. Marcelo Mango y Adriana Cristina Serquis, los dos de Unión por la Patria, lo rechazaron. La delegación provincial aportó tres votos al bloque ganador y dos al que perdió, en una postura que siguió la línea del gobernador Alberto Weretilneck, cuyo espacio político acompañó al oficialismo nacional en una sesión donde los bloques provinciales fueron decisivos para sumar los números que el gobierno necesitaba.
La eliminación del artículo 44 en Diputados obligó a que el proyecto vuelva al Senado, que tendrá que decidir si acepta los cambios o insiste con la versión original. Pocas horas después de que Diputados aprobara el texto en la madrugada del viernes, el proyecto ingresó al Senado y a las 10.30 ya tenía dictamen favorable de las comisiones de Trabajo y de Presupuesto y Hacienda. La sesión definitiva quedó prevista para el viernes 27 de febrero.
La reforma modifica aspectos centrales de la Ley de Contrato de Trabajo: las modalidades de contratación, el sistema de indemnizaciones, la representación sindical, el cálculo de horas extras y la regulación de la jornada laboral. El oficialismo la presenta como una herramienta para reducir la litigiosidad y formalizar a los millones de trabajadores en negro. Los sindicatos y el peronismo la rechazan con el argumento de que recorta derechos conquistados y precariza las condiciones laborales de quienes ya tienen empleo registrado. El capítulo rionegrino de esa disputa quedó impreso en el tablero de votaciones del Congreso.