Por: Bache3000
El imponente espejo de agua del Lago Nahuel Huapi volvió a ser protagonista. Con la Isla Huemul como testigo mudo y el viento patagónico marcando el ritmo, se desarrolló una nueva edición de la Vuelta a la Huemul, carrera náutica que año tras año logra convocar a competidores llegados desde distintos puntos del país y que consolida su lugar como uno de los eventos deportivos más queridos de la ciudad.
La jornada arrancó con una energía particular. Los deportistas comenzaron a concentrarse temprano, revisando equipos, coordinando con sus equipos técnicos y compartiendo ese clima de camaradería que solo generan las competencias que ya tienen historia propia. La masiva concurrencia de participantes y público fue la primera señal de que esta edición no iba a ser la excepción: la Vuelta a la Huemul sigue completamente vigente.
La largada marcó el momento cumbre de la mañana. Con el lago como telón de fondo y la adrenalina al máximo, los competidores se lanzaron al agua en una imagen que sintetiza todo lo que hace especial a este evento: el desafío físico, el entorno natural incomparable y el orgullo de pertenecer a una ciudad que tiene el agua en el centro de su identidad.

La presencia del intendente Walter Cortés y del secretario de Turismo, Eric Guzmán, sumó un respaldo institucional a la jornada. Ambos funcionarios se interiorizaron en los detalles logísticos de la organización y compartieron con deportistas y organizadores previo a la largada. Cortés aprovechó la ocasión para reivindicar la historia de la Isla Huemul y subrayar el valor de este tipo de competencias como herramienta de identidad comunitaria y de promoción turística fuera de la temporada alta, destacando el movimiento económico que genera en el sector hotelero y gastronómico de la ciudad.
