Por: Bache3000
Desde esta mañana, moverse en colectivo por Bariloche cuesta más. No es una sorpresa, no es una novedad en el sentido estricto: es la confirmación de algo que ya estaba decidido, firmado, resuelto en papeles con membrete oficial. La empresa SUBE empezó a actualizar las máquinas validadoras y el número que aparece ahora en las pantallas es $2.045,71. Ese es el nuevo piso, el valor mínimo, lo que cuesta recorrer las primeras tres secciones de la ciudad.
Hubo un intento de frenarlo. La Defensoría del Pueblo presentó un planteo de nulidad cuestionando la última audiencia pública. No prosperó. El aumento siguió su curso con la tranquilidad burocrática de lo inevitable.
Las tarifas se escalan por secciones. Quien viaja hasta la cuarta paga $2.966,48. Las secciones V y VI llevan el ticket a $3.768,40. En los extremos, secciones VII y VIII, el pasaje llega a $4.568,27. Para quienes van hasta el Cerro Catedral en la línea 55 —por los ramales Bustillos o Pioneros— el valor desde la Terminal es de $7.057,76. El aeropuerto tiene su propia lógica: $2.045,71 hasta la Caminera, pero $6.264 si el destino es la pista misma.
Quedan en pie algunos alivios. Los residentes de Bariloche registrados en el sistema SUBE mantienen un descuento del 25% sobre el valor base: su boleto es de $1.534,28, diferencia que cubre el Municipio. No se acumula con otros beneficios. Los estudiantes —primarios, secundarios, terciarios, universitarios, de escuelas públicas y privadas— conservan el esquema que fija la ordenanza, junto con quienes acceden a la tarifa social.
Bariloche es una ciudad que se mueve. Esta mañana, ese movimiento se pagó un poco más caro.