miércoles 25 de febrero de 2026 - Edición Nº377

El Bardo de Siempre | 25 feb 2026

DENUNCIA FORMAL SIN RESPUESTA

Un vecino de Cerro Carbón convive con una jauría de ocho perros que ya mató a sus animales domésticos y ahora ataca a personas

18:55 |El caso de Gustavo García Cano, de 85 años, se suma al debate que reavivó el ataque a un guardaparque del Parque Nacional Nahuel Huapi el último fin de semana en Pichi Traful, donde dos perros sueltos mordieron al trabajador mientras cumplía sus funciones. Una problemática que las autoridades no logran resolver pese a las denuncias formales.


Por: Bache3000

La mordedura de dos perros sueltos a un guardaparque del Parque Nacional Nahuel Huapi dejó en evidencia los riesgos concretos que implica el ingreso de animales a las áreas protegidas, una práctica expresamente prohibida que sin embargo continúa ocurriendo con regularidad. El incidente generó repercusiones inmediatas en la comunidad y obligó a retomar una discusión que involucra no solo la seguridad de los trabajadores y turistas sino también la preservación de la fauna silvestre que habita esos territorios.

La situación tuvo una resonancia particular en Cerro Carbón, donde Gustavo García Cano, vecino de la zona, relató a Bache3000 un panorama que lleva meses sin solución institucional. "El tema de los perros abandonados se ha transformado en un serio peligro dentro del ámbito de parques nacionales. En la zona de Cerro Carbón se han formado jaurías que atacan a los caminantes y pobladores", advirtió García Cano, quien además aclaró que la problemática no le es nueva ni ajena, sino que la padece en carne propia desde hace tiempo.

Según explicó el propio vecino, la jauría que merodea su propiedad sobre Ruta 40, a la altura del kilómetro 2033, está compuesta por ocho perros de gran tamaño y ferocidad que se han instalado de manera permanente en el predio. "Se han establecido en el predio de mi casa y luego de haber eliminado a todos los animales domésticos que teníamos, ahora atacan a las personas", describió.

(Guardaparque mordido el último fin de semana)

En este sentido, el vecino presentó una denuncia formal ante la Dirección de Sanidad Animal de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche el 25 de noviembre de 2025, en la que dejó constancia de un ataque ocurrido tres días antes, el 22 de noviembre, dentro de su propiedad. La denuncia adquirió una gravedad adicional por las circunstancias personales del denunciante, quien se encontraba convaleciente de una operación de hernia inguinal realizada apenas dos días antes y estaba, según sus propias palabras, "invalidado de defenderme" al momento del ataque.

Pese a la urgencia del planteo y a que en ese escrito García Cano consignó que no era la primera denuncia que realizaba, la respuesta institucional no llegó. "Se ha hecho la denuncia escrita en sede administrativa en la intendencia del PNNH, acompañada de la denuncia penal correspondiente, hace un mes. Al día de hoy no ha habido ninguna acción para eliminar el riesgo denunciado", señaló el vecino.

La inacción de las autoridades ante una situación documentada y reiterada pone de relieve la brecha que existe entre el marco normativo vigente, que prohíbe la presencia de perros sueltos en áreas naturales protegidas, y la capacidad real de hacer cumplir esas normas en zonas periurbanas y rurales donde los animales abandonados forman grupos que escapan a cualquier control. El episodio de Pichi Traful, donde el guardaparque resultó herido, es la expresión más visible de una problemática que en Cerro Carbón ya tiene consecuencias concretas sobre la vida cotidiana de los vecinos.

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