Por: Bache3000
Esta mañana, los vecinos de Bariloche se despertaron con el aire cargado de humo y el olor característico de la basura en combustión filtrándose por puertas y ventanas. Desde el Catedral, desde los barrios del sur, desde la ventana de sus propias casas y hasta desde Neuquén, cientos de habitantes salieron a registrar con sus celulares una historia que se repite: el vertedero municipal ardiendo y su consecuente humo.
Las imágenes que los vecinos enviaron a Bache3000 durante la madrugada y las primeras horas de la mañana permiten dimensionar la magnitud del siniestro con una claridad que ningún parte oficial logra transmitir. La columna de humo negro no era un fenómeno aislado ni menor sino una señal visible desde prácticamente cualquier punto elevado de la ciudad, tiñendo el horizonte que habitualmente ofrece la postal de los cerros y el lago que definen la identidad turística de Bariloche.
El olor a quemado penetró en hogares ubicados a ocho kilómetros del lugar, convirtiendo la mañana en una situación de emergencia sanitaria que los vecinos viven como algo que ya dejó de sorprenderlos pero que no deja de dañarlos.
Bomberos, Protección Civil y un helicóptero intervinieron durante la mañana en las tareas de control del incendio, trabajando sobre un predio que la municipalidad no ha logrado sanear ni modernizar pese a los reiterados episodios de este tipo que se vienen sucediendo desde hace años. La presencia de estos recursos de emergencia sobre el basural a cielo abierto habla de una situación que cada vez más exige respuestas estructurales y no solo operativas.
Las escenas registradas esta mañana se suman a una larga cadena de episodios similares que han convertido al vertedero en uno de los temas más urgentes de la agenda pública local. Los incendios en el predio no solo generan contaminación atmosférica sino también riesgo concreto para la salud respiratoria de los habitantes de los barrios aledaños, que deben soportar la quema de materiales que incluyen plásticos, cables y residuos de distinto tipo cuya combustión libera sustancias altamente tóxicas.
Mientras el fuego buscaba ser controlado esta mañana con la intervención de múltiples organismos de emergencia, los vecinos seguían enviando sus videos y fotos. Cada imagen, cada video grabado desde la ventana de una casa con humo entrando por las rendijas, es también un testimonio de la distancia que existe entre lo que la ciudad promete ser y lo que sus propios habitantes tienen que respirar.