Por: Bache3000
Los equipos directivos de más de 20 escuelas secundarias de Bariloche y Dina Huapi hicieron público su malestar a través de una carta abierta dirigida a la comunidad, las familias, los estudiantes, los medios de comunicación y las autoridades provinciales. El documento define un deterioro sostenido y progresivo del sistema educativo que ya no puede ser ignorado.
La situación edilicia es uno de los ejes centrales del reclamo. Los firmantes describen en el texto que "filtraciones, problemas eléctricos, sanitarios deteriorados, calefacción insuficiente y espacios que no cumplen con condiciones básicas de seguridad forman parte de una problemática que no puede seguir siendo naturalizada", dejando en claro que la falta de mantenimiento sostenido y la ausencia de obras necesarias han llevado a numerosos edificios escolares a condiciones inadecuadas para enseñar y aprender.
A la crisis de infraestructura se suma el problema de la superpoblación. Según advierte la carta, muchas instituciones secundarias "funcionan con cursos superpoblados y con infraestructura pensada para una matrícula muy inferior a la actual", lo que impacta directamente en la calidad educativa, en las posibilidades de acompañamiento pedagógico y en el sostenimiento de trayectorias escolares completas. Para los directivos, este escenario vuelve inviable garantizar una educación pública de calidad.
La escasez de recursos materiales y humanos también figura entre las preocupaciones centrales del documento. La carta señala que "la falta de insumos básicos, equipamiento y mobiliario repercute diariamente en la organización institucional y en las condiciones laborales", al tiempo que se denuncia la ausencia de equipos de apoyo como psicólogos, psicopedagogos y trabajadores sociales, profesionales que resultan indispensables para atender la creciente cantidad de situaciones de emergencia que surgen con los estudiantes.
El texto también afirma que existe "una burocracia administrativa que, lejos de agilizar soluciones, demora respuestas frente a situaciones que requieren intervención urgente", lo que agrava aún más la capacidad de respuesta de las instituciones ante problemas que necesitan atención inmediata. Esta demora, sostienen, tiene consecuencias concretas sobre el funcionamiento cotidiano de las escuelas.
Pese al contundente diagnóstico, los firmantes reafirman su compromiso con la educación pública. El documento expresa que "la responsabilidad de garantizar condiciones dignas y adecuadas para el funcionamiento del sistema educativo es indelegable del Estado provincial", dejando en claro que el reclamo no implica un retiro de la vocación educativa de quienes lo suscriben sino una exigencia al Estado para que cumpla con sus obligaciones constitucionales.
En este marco, los equipos directivos solicitan que se priorice la inversión en infraestructura escolar, que se ejecuten las obras necesarias, que se fortalezcan los equipos de apoyo y que se simplifiquen los circuitos administrativos. La carta fue suscripta por directores y vicedirectores de ESRN, Escuelas Técnicas, un CENS y un CCT, representando a una amplia franja del sistema educativo secundario de la región.
El llamado también apunta a la comunidad. Los directivos convocaron a "la comunidad barilochense a acompañar este reclamo legítimo en defensa de la escuela pública", entendiendo que el deterioro del sistema educativo no afecta únicamente a quienes trabajan en las instituciones sino que compromete el presente y el futuro de toda la sociedad. La carta llega en un contexto de creciente tensión entre los actores del sistema educativo provincial y el gobierno de Río Negro.