Por: Bache3000
Hay un momento, cuando el semáforo se pone en rojo, en que la ciudad se detiene. Es un momento breve, casi nada, pero ahí aparecen ellos: el que limpia vidrios con un trapo húmedo, el que hace malabares con tres pelotas de colores, el que simplemente mira y espera que alguien baje el vidrio y extienda un billete. La ciudad los tolera o los ignora o los teme, según el día, según el conductor, según algo que no tiene nombre preciso.
Este lunes 10 de marzo, el intendente Walter Cortés firmó la Resolución 772-I-2026 y les puso nombre a esas cosas sin nombre. Las llamó actividades no autorizadas. Las prohibió.
La norma es técnica, como todas las normas. Cita la ley provincial 5592, el Código Contravencional de Río Negro, sus artículos sobre molestia y desorden. Dice que la Secretaría de Seguridad recibió durante el último año numerosos llamados al 103, vecinos que denunciaron disturbios, conflictos, intimidaciones. Algo que, efectivamente pasa en la ciudad, y con situaciones cada vez más complejas.
Dice que estas prácticas afectan la seguridad vial y la fluidez del tránsito. Dice, también, que en reiteradas oportunidades derivaron en hechos de intimidación, coacción o amenazas hacia automovilistas y transeúntes. El documento no tiene dudas.
La norma es también, en ese sentido, la primera de su tipo en Bariloche. Hasta ahora el municipio no tenía herramientas propias para intervenir: dependía de los marcos generales del Código Contravencional provincial. Con esta resolución, los agentes tienen respaldo legal. La Secretaría de Protección Ciudadana quedó expresamente autorizada para hacer operativos junto a las fuerzas de seguridad.
Bariloche es una ciudad que en verano recibe más turistas que habitantes. Una ciudad que debate su desarrollo, su identidad, su futuro. Una ciudad que, como todas, tiene semáforos. Y en los semáforos, hasta este lunes, había una zona gris que habilitaba a situaciones de insegruidad. No todas, claro. Pero lo cierto es que cada vez eran peores.
Ahora ese espacio está prohibido. Lo que venga después, la resolución no lo dice.