Por: Bache3000
La Municipalidad de San Carlos de Bariloche formalizó este miércoles la incorporación de Sergio Herrero a la nómina de colaboradores directos del intendente Walter Cortés, a través de la Resolución 787-I-2026, firmada este 11 de marzo y avalada por la Secretaría de Producción y Empleo y el Secretario de Hacienda. La designación no sorprendió a nadie en el mundillo político local, aunque generó malestar en franjas que van mucho más allá de la oposición.
Este medio comprobó que Herrero venía cobrando como secretario de Turismo, mientras el actual titular del área, Eric Guzmán, ya cumplía funciones. Su recibo de sueldo reflejó un básico de 4.715.877,51 pero con los descuentos percibió mensualmente sin trabajar 4.005.115 pesos, desde diciembre hasta hoy que cambió su rol en el organigrama municipal.
Con la nueva resolución, Herrero pasará a cobrar cuatro salarios básicos de la categoría 24 más zona fría, uno de los rangos más elevados del escalafón municipal. Según pudo saber Bache3000, cada categoría 24 son casi 900.00 y la zona fria computa un 40 % más, lo que da cerca de 5 millones de pesos por mes.

Aunque la historia de Herrero en la gestión municipal no es larga sí acumuló ruido en distintos frentes. Durante su paso por la Secretaría de Turismo, generó conflictos internos con prácticamente todas las áreas del municipio y tensiones sostenidas con el sector empresarial de la ciudad.
Puertas adentro del propio oficialismo, dirigentes y funcionarios cercanos al intendente Cortés sostuvieron en privado que la figura de Herrero obstaculizaba el trabajo cotidiano y enturbiaba las relaciones institucionales con sectores con los que el Ejecutivo necesitaba negociar. La violencia en el trato y la dificultad para articular acuerdos fueron señaladas como denominadores comunes de su gestión.
Los empresarios del turismo, que representan el motor económico más visible de Bariloche, nunca pudieron establecer una dinámica de trabajo fluida con Herrero al frente de la cartera sectorial. La situación derivó en encuentros protocolares sin resultados concretos y en un deterioro sostenido de la relación público-privada en uno de los rubros más sensibles para la economía local, según coincidieron fuentes del sector consultadas por este medio.
El cambio de rol de Herrero se inscribe en un contexto de creciente escrutinio sobre el gasto en personal político del Municipio, en particular luego de las controversias generadas por aumentos de módulo fiscal y conflictos salariales con sindicatos del sector público. La pregunta que circula en los pasillos del Centro Cívico es la misma que se hacen empresarios, concejales y parte del propio oficialismo: para qué vuelve alguien que ya cobró durante meses sin trabajar y que dejó un tendal de relaciones rotas en todos los frentes que tocó.