viernes 13 de marzo de 2026 - Edición Nº393

El Bardo de Siempre | 12 mar 2026

"HAY QUE AYUDAR A QUIÉNES LO NECESITAN&q

Malabaristas apoyan la prohibición pero piden autorización para trabajar

"Esta ordenanza sirve para ordenar un poco porque está un poco desordenado, estaría bueno que nos den una solución", dijo un malabarista que trabaja en los semáforos de Bariloche al referirse a la Resolución Nº 772-I-2026 firmada el martes 10 de marzo por el intendente Walter Cortés, que prohíbe la presencia de malabaristas, limpiavidrios, cuidacoches y vendedores ambulantes en semáforos e intersecciones de la ciudad. La medida se fundamenta en el Código Contravencional de Río Negro —Ley Provincial Nº 5592— y se adoptó luego de que la central de reclamos 103 recibiera numerosas denuncias de vecinos que señalaron situaciones de incomodidad, conflictos y episodios de coacción hacia conductores y peatones.


Por: Bache3000

Al día siguiente, inspectores de la Subsecretaría de Seguridad, fiscalizadores municipales y efectivos de la Policía de Río Negro realizaron el primer operativo en la esquina de Moreno y Quaglia. Notificaron a entre 20 y 30 personas que realizaban esas actividades y labraron actas de identificación. El subsecretario de Seguridad, Carlos Bais, precisó que alrededor del 60 por ciento de los notificados provienen de otras ciudades y que los jóvenes plantearon no tener otra forma de ganarse la vida.

En ese marco, dos malabaristas que trabajan habitualmente en los semáforos del Ordi Brown y la intersección de 12 de octubre dialogaron con Bache3000 y sorprendieron con una postura que no encaja fácilmente con el rechazo que podría esperarse. Uno de ellos fue claro al distinguir su actividad de las que generaron los reclamos vecinales: "No sé en qué momento nos metieron a todos en la misma bolsa, porque los malabaristas no sé cuándo han tenido algún conflicto con alguien, y si lo ha habido, estaría bueno que lo aclaremos o que se cuente también."

El otro malabarista, Leandro Algañarás, también valoró la iniciativa del municipio. "Está bueno regularizar el tema de las calles", señaló, y apuntó al problema de fondo: "La gran mayoría habla y empieza a juzgar sin conocer a una persona, sin conocerlo a uno."

Ambos subrayaron que su actividad es un trabajo genuino y cotidiano. "Nosotros todos los días salimos a laburar, vamos y laburamos seis, siete horas, estamos todo el día parados, con frío", describió Algañarás, cuya familia también depende del semáforo: "Mis hermanos están construyendo su casita, y de ahí sacan la plata para construir, del semáforo. Todos laburamos ahí."

El primero de los entrevistados explicó por qué el miércoles, primer día de operativos, eligió no salir: "Ayer fue un día perdido porque nos habían dicho que no salgamos. Muchos no salimos porque nos iba a dañar la imagen más que una infracción, que nos vean con la policía revisando no nos suma." Al mismo tiempo fue directo al plantear lo que necesitan: "Estaría buenísimo hoy poder trabajar, pero si no nos dan la autorización, no tenemos ningún antecedente penal. Si nos ven las caras, nos conocen."

Los malabaristas contaron que ya se reunieron con el concejal Leandro Costa Brutten y que gestionan un encuentro con referentes del municipio. "Nos trataron muy bien, todo muy simple, lo que ahora hay que hacer es burocracia", describió uno de ellos. Sobre los próximos pasos reconocieron que la situación todavía está abierta: "Por ahora vamos a ver quién nos recibe. Está todo muy verde."

Sobre el mensaje que le dejarían a las autoridades, uno de los malabaristas fue preciso: "Al municipio le diría que está muy bueno tomar carta en el asunto, y mientras que se sigan dando espacios y autorizaciones, no hay problema." Y hacia los vecinos sumó un gesto poco común en este tipo de conflictos: "A la gente, pedirle disculpas en nombre de todos los que habitamos la calle, porque nosotros también hemos sentido impotencia porque no podemos poner nuestra justicia social."

En Bariloche hay al menos diez malabaristas fijos, además de otros que rotan entre la ciudad, Neuquén y Chile. "Hay que ver cada situación en particular", dijeron al distinguirse de los limpiavidrios, a quienes tampoco cuestionaron: "Yo no tengo nada en contra con los limpiavidrios, yo sé que hay gente que tiene problemas y hay que ayudarlos." La postura con la que cerraron el diálogo fue la misma con la que lo abrieron: no quieren enfrentarse al municipio, quieren trabajar. "Nosotros no queremos ir en contra de ninguna institución. Vamos a esperar a que se solucione todo para poder trabajar. Por mientras, aguantaremos."

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