jueves 12 de marzo de 2026 - Edición Nº392

El Bardo de Siempre | 12 mar 2026

"YA ES INAHUMANO"

​​​​​​​Tres días sin agua en la parte alta del Barrio 645 Viviendas: vecinos denuncian el abandono de Aguas Rionegrinas

13:43 |Mientras otras zonas de la ciudad mantienen el suministro normal, la mitad del barrio lleva más de 72 horas sin agua potable y los vecinos señalan que la empresa no toma medidas suficientes para paliar la crisis.


Por: Bache3000

Tres días lleva la parte alta del Barrio 645 Viviendas sin agua potable, y la situación no parece tener una solución inmediata a la vista. Según informaron vecinos a Bache3000, Aguas Rionegrinas atribuyó el problema al bajo caudal del río Nireco, pero los habitantes del sector no están dispuestos a aceptar esa explicación como justificación para la falta de respuestas concretas.

La bronca acumulada tiene un antecedente técnico preciso. Hace años, la empresa conectó la mitad del barrio a la planta del Pilar y la otra mitad a la planta de Frutillar, una decisión que desde entonces dejó a una parte de los vecinos en situación de vulnerabilidad permanente ante cualquier reducción del caudal. "Estamos presos de un mal procedimiento que realizó Aguas Rionegrinas hace años atrás", sintetizó Paola, vecina referente del sector, que fue quien llevó el reclamo a este medio.

Mariela, otra referente barrial, confirmó el diagnóstico en un audio que circuló entre los vecinos y al que accedió Bache3000. Según explicó, la Planta Pilar no tiene capacidad suficiente para abastecer todo lo que tiene asignado: desde el barrio hasta sectores como el 258 y Arrayanes. La lógica que impone la escasez es cruda, dijo: para darle agua a un sector hay que cortársela a otro, y así sucesivamente. "Nos están sorteando con el agua porque no hay agua en el Nireco", resumió. Mariela precisó además que Aguas Rionegrinas está perforando un pozo en la zona de la planta para intentar encontrar una fuente alternativa, aunque sin certeza de a qué profundidad podría haber agua. La obra sobre el lago Gutiérrez, que resolvería el problema de fondo, todavía no comenzó.

Esa misma noche, para que una parte del barrio pudiera cargar los tanques, la empresa debió cortarle el suministro al barrio El Pilar y aun así la cisterna no alcanzó el nivel necesario. Recién al día siguiente, pasadas las ocho de la mañana, hubo agua por un rato antes de que volviera a cortarse. Mientras en barrios como Melipal y Arelauquen —e incluso en las tomas cercanas— el agua fluye con normalidad, en la parte alta del 645 los vecinos llevan más de setenta y dos horas recurriendo a baldes y esperando camiones cisterna que, según denuncian, resultan insuficientes. "Mandaron un camioncito que no llega a todos los vecinos", señaló Paola. La situación llegó al punto de que este martes el camión entregó agua en apenas algunas casas y se retiró, dejando a decenas de familias con los baldes en la mano.

Sobre este punto, Mariela intentó aclarar el funcionamiento del servicio de emergencia: el camión descarga en los recipientes que cada vecino acerque —baldes, bidones, tachos— y quien quiera puede también subir una manguera al tanque domiciliario para cargarlo, aunque el chofer no realiza esa tarea. Reconoció además que el vehículo que opera en el barrio es notoriamente pequeño comparado con la cisterna comunitaria: "es una hormiga al lado de un elefante", graficó. Respecto a quienes quieran reclamar ante la empresa o ante organismos provinciales como el DPA, fue categórica: en todos lados recibirán la misma respuesta, porque el problema es la falta de agua en el río y no hay solución inmediata disponible.

A la escasez se suma la indignación por lo que los vecinos describen como un doble estándar de la empresa: mientras piden racionamiento a los usuarios del barrio, en las calles cercanas —Crucero General Belgrano, Frey y 2 de Agosto— hay pérdidas visibles que nadie repara. Los reclamos formales que los vecinos elevaron a Aguas Rionegrinas fueron respondidos con mensajes automáticos de mantenimiento provenientes, según contaron, desde Catriel.

El impacto cotidiano es difícil de dimensionar desde afuera. Familias con chicos en edad escolar, jardines de infantes y adultos que deben salir a trabajar se enfrentan cada mañana a la imposibilidad de bañarse o usar el baño con normalidad. "Ya es inhumano", dijo Paola. "Para cobrarnos el agua que no nos están dando están al pie del caño."

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