Por: Bache3000
La naturaleza no manda mensajes de WhatsApp. No llama antes de venir. No pide permiso. Simplemente aparece un viernes a la tarde con un comunicado oficial del Servicio Meteorológico Nacional y te dice que el fin de semana no va a ser lo que tenías pensado.
La Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi informó primero una alerta amarilla para el sábado 14 de marzo, con acumulados de entre 10 y 20 milímetros. Eso todavía tenía cierto aire de advertencia educada, del tipo que uno puede ignorar con una mochila impermeable y algo de optimismo. Pero después llegó la ampliación, y con ella el naranja: lluvia de variada intensidad para el sábado y el domingo, entre 30 y 60 milímetros, con chances de superarse en zona cordillerana. La montaña decidió mojarte bien.
Hay algo honesto en eso. La lluvia no finge. No te dice que todo va a estar bien cuando no va a estar bien. No sonríe. Cae, empapa, y sigue su camino. A veces quisiera uno que las personas funcionaran igual.
Mientras tanto, la intendencia recuerda lo de siempre: completar el Registro de Trekking obligatorio dentro de las 48 horas previas a la salida en nahuelhuapi.gov.ar, verificar qué sendas están habilitadas, y entender que si una senda figura como cerrada es porque está cerrada, no como sugerencia. Si no aparece en el registro, no está habilitada. Si aparece como "SENDA CERRADA", está cerrada. La montaña no negocia semántica.
El incumplimiento de las indicaciones, aclaran, es responsabilidad de prestadores turísticos y visitantes. Eso es lo más cercano a poesía que puede escribir un organismo público: al final del día, cada uno se hace cargo de su propia estupidez.
Este fin de semana la cordillera va a estar húmeda, gris y completamente indiferente a los planes de nadie. Igual que siempre. Igual que todo lo que vale la pena.