Por: Bache3000
Walter Cortés eligió el lenguaje directo y sin filtros para interpelar a los vecinos del este de Bariloche. "Hay que terminar con la avivada", arrancó el intendente en su discurso, apuntando contra quienes en este sistema se escudan en esa lógica para no pagar o pagar lo mÃnimo. "No, hay que pagar. Pero si pagan, también hay que dar. Sino es la mentira de pagar y después no dan nada", sentenció, marcando el tono de una alocución que mezcló crÃtica polÃtica, anuncios concretos y reflexiones sobre el crecimiento de la ciudad.
En ese marco, Cortés confirmó la entrega próxima de 550 terrenos y anunció que está en conversaciones con propietarios de una estancia dispuestos a ceder hectáreas a la Municipalidad para resolver la situación de unas 2.500 personas que hoy necesitan un pedazo de tierra. El intendente fue explÃcito en que los terrenos no serán gratuitos: "Cada uno va a tener que pagar, va a ser más accesible, pero no quiere decir que porque sea municipal no lo va a pagar. Si no paga, vendrá otro que sà lo haga", advirtió, señalando que la Municipalidad debe parecerse a una organización seria y no a "una asociación de ayuda que da y da y no recibe nada a cambio".
El discurso incluyó una defensa de la gestión propia y una crÃtica velada a quienes, desde la oposición, obstaculizan proyectos en el Concejo Deliberante. Cortés cuestionó la Carta Orgánica de Bariloche, que exige mayorÃa de ocho concejales para los temas más importantes, una exigencia que —según dijo— la oposición siempre está en condiciones de bloquear. "Tiene que terminarse ese desidio" (SIC), afirmó, y acusó a ciertos sectores de mantener proyectos frenados durante años para que los vecinos no puedan resolver problemas concretos como el acceso a la tierra o el costo del alquiler.
El intendente también llamó a no enfrentarse al gobierno oficial y reivindicó su relación con el gobernador. "Ningún intendente que enfrente al gobierno oficial le va bien. Hay que estar con el gobierno oficial, ayudarlo; si hay que criticarlo, hay que criticarlo, pero dentro de la mesa chica", sostuvo, y agradeció el acompañamiento de la provincia. En ese mismo tono, dijo con ironÃa que "de noche no me mandan plata de Buenos Aires, ni tampoco de la provincia con una valija grande", para subrayar que las obras que se ejecutan se hacen con los recursos que legÃtimamente corresponden al municipio.
Entre los anuncios de obras, Cortés mencionó la mejora de plazas, la refacción y repintado del museo, y el apoyo a las juntas vecinales en lo que se pueda. También hizo referencia al crecimiento del este de la ciudad, el sector hacia el que apunta gran parte del desarrollo urbano futuro. "Vamos a ponerle mucha imaginación y ganas para ser una ciudad donde las calles se puedan transitar, donde estén los servicios, donde haya lugar para un mercado, para un centro vecinal, para un gimnasio", enumeró.
Cortés cerró su intervención con una lectura polÃtica de cara al futuro electoral. Afirmó que los dirigentes que "destruyen y no construyen", que ponen "palos en la rueda" en lugar de trabajar para el pueblo, ya están identificados por la ciudadanÃa. "La gente no es estúpida. Sabe y decide. La mayorÃa de nuestro pueblo tiene el secundario terminado; eso lo tendrÃan que saber aquellos que quieren que el pueblo sea una manada de ovejas", disparó, y aseguró que al finalizar su gestión presentará una vereda de obra "que ningún intendente en la historia de Bariloche va a hacer".