domingo 15 de marzo de 2026 - Edición Nº395

El Bardo de Siempre | 15 mar 2026

"METELE UN GOL A LA VIOLENCIA"

​​​​​​​El Club Martín Güemes le rindió un emotivo homenaje a Tommy Alarcón en la cancha donde creció

20:37 |Durante el partido de cuarta división jugado contra Las Piedritas, el club retiró la camiseta número 11 que el joven usaba habitualmente, le mandó a estampar su nombre, la encuadró y se la entregó a su familia en medio de un pasillo que formaron todos los jugadores. A lo largo de toda la jornada se realizó un minuto de silencio y se desplegó una pancarta por justicia en todas las categorías.


Por: Bache3000

El fútbol volvió a detenerse en Bariloche para recordar a Tommy Alarcón. El Club Social, Cultural y Deportivo Martín Güemes organizó un homenaje en su propia cancha durante la jornada del fin de semana, en el marco de uno de sus partidos de cuarta categoría disputado ante Las Piedritas, y lo que sucedió allí fue uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria de un club mucho más allá del resultado.

La foto fue elocuente: se pidió justicia por Tomás, y se rechazó la violencia que hoy se vive en la ciudad.

Antes del partido, las autoridades del Güemes tomaron una decisión que resumió en un solo gesto todo el peso de la ausencia. Emiliano Fernández, entrenador del equipo, contó que "se decidió retirar la camiseta 11 que era la que él usaba, se la mandó a poner nombre a la camiseta, se la encuadró y se la entregó a los familiares", en un acto que nadie en las tribunas esperaba y que a muchos les costó contener.

El momento más emotivo llegó cuando los jugadores del Güemes formaron un pasillo en el medio de la cancha. Fernández lo describió con precisión: "se hizo un pasillo para que salgan los jugadores de Güemes y salieron toda la cancha y ahí entraron los padres de Tommy a recibir la bandera y el cuadro." La cancha estaba llena, y ese silencio que solo se corta con aplausos recorrió todo el estadio.

Para el entrenador, lo vivido esa tarde no tuvo una sola dimensión: "fue un partido muy emocionante tanto para los chicos como para la familia", dijo Fernández, y en esa frase simple quedó contenido todo lo que el deporte amateur sabe hacer cuando se lo necesita, convertir una cancha en un lugar donde el dolor también tiene espacio.

La jornada no fue solo ese instante sino una tarde entera atravesada por el recuerdo. Fernández señaló que "durante toda la jornada se hizo minuto de silencio, la pancarta por justicia por Tommy estuvo en todas las categorías", como un recordatorio constante de que el reclamo de su familia y su comunidad no se apaga con el tiempo sino que se sostiene.

Tommy Alarcón era un pibe del club. Había crecido ahí, en esos vestuarios y en esa cancha, y la institución lo sabía. El Güemes ya había expresado su dolor cuando ocurrió el hecho que le costó la vida, asesinado a puñaladas en pleno centro de Bariloche un domingo de marzo, en un episodio que conmocionó a toda la ciudad y que todavía espera respuestas de la justicia.

El Güemes no organizó un acto protocolar sino algo mucho más sencillo y por eso mismo mucho más poderoso, un partido de cuarta división convertido en despedida, una camiseta enmarcada convertida en símbolo, un pasillo de jugadores convertido en camino. Bariloche sigue sin encontrar las respuestas que busca, pero el fútbol, al menos, sabe cómo sostener a los suyos.

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