Por: Bache3000
La Agencia de Turismo de Río Negro (ATUR) trabaja contra el reloj para llegar bien posicionada a la temporada invernal. El organismo provincial está desarrollando una agenda de promoción y comercialización que combina acciones en el mercado interno con una apuesta fuerte al turismo brasileño y gestiones concretas para sostener los niveles de conectividad aérea que el año pasado marcaron un hito en la historia del destino Bariloche.
"Estamos trabajando seriamente en el mercado nacional y en Brasil. El año pasado rompimos el récord histórico de conectividad aérea en Bariloche y, si logramos mantener esos números, ya sería un resultado muy positivo", señaló Diego Piquín, Director Ejecutivo de la ATUR. La afirmación sintetiza el espíritu de una estrategia que no busca crecer sobre lo imposible sino sostener lo que ya resultó extraordinario.
Brasil vuelve a ocupar un lugar central en la planificación turística provincial. El país vecino se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales emisores de visitantes hacia Bariloche durante la temporada de nieve, impulsado en gran medida por vuelos directos desde distintas ciudades brasileñas que, según Piquín, "ya garantizan una base importante de turistas para el invierno". En esa dirección, Río Negro participará de la feria WTM Latin America, uno de los eventos de mayor convocatoria del sector turístico regional, donde buscará ampliar contactos con el trade y reforzar su presencia comercial.
El trabajo también se extiende hacia mercados de larga distancia. En el marco del Ente Patagonia Argentina, la provincia prepara presentaciones del destino y encuentros con operadores turísticos en Atlanta, Nueva York y Miami, con el objetivo de seguir posicionando a la Patagonia como destino de naturaleza y nieve para el turismo internacional.
A nivel interno, la ATUR avanza en gestiones orientadas a mejorar la articulación entre vuelos nacionales e internacionales y a desarrollar estrategias que integren otros destinos rionegrinos dentro de la experiencia de quienes llegan a Bariloche en invierno. Todo se articula, según indicaron desde el organismo, en coordinación con los entes locales de promoción turística de la ciudad para optimizar resultados y evitar la superposición de esfuerzos.
El objetivo final es claro: repetir una temporada con altos índices de ocupación y conectividad que impacte positivamente no solo en Bariloche sino en toda la zona cordillerana de la provincia.