Por: Bache3000
El gobierno de Javier Milei enfrenta el escenario más adverso de su administración en materia de imagen, según el relevamiento de marzo de 2026 realizado por la consultora Zuban Córdoba, que registra una desaprobación del 58,7% frente a una aprobación del 35,4%, con apenas un 5,9% de los encuestados que se manifestó sin posición definida.
El informe marca el fin de un breve período de recuperación que el Ejecutivo había logrado capitalizar tras las elecciones legislativas de octubre de 2025, cuando la gestión llegó a rozar un escenario de paridad y la aprobación tocó el 48,8% hacia el cierre de ese año, niveles que se desmoronaron en apenas tres meses.

La caída es pronunciada si se observa la evolución de los datos en el corto plazo, dado que en diciembre de 2025 la desaprobación se ubicaba en el 49,6% y en marzo de 2026 ya alcanza el 58,7%, lo que representa un salto de casi diez puntos en un trimestre que la consultora define como de deterioro acelerado.
Desde Zuban Córdoba atribuyen este retroceso a "un contexto de crisis económica persistente y la aparición de nuevos casos de corrupción que han impactado en la opinión pública", factores que habrían erosionado la confianza de los sectores moderados que le habían otorgado al Gobierno una tregua tras el triunfo electoral del año pasado.
Uno de los datos que más llama la atención del relevamiento es el crecimiento del segmento que respondió "no sabe" al ser consultado sobre su evaluación del Ejecutivo, que pasó de un marginal 0,1% a un significativo 5,9%, señal de que una porción del electorado que antes respaldaba con convicción al Gobierno transita ahora una zona de duda o escepticismo creciente.
La consultora sostiene que el saldo negativo no solo es amplio, sino que parece estar consolidándose como una tendencia estructural difícil de revertir en el corto plazo si no se perciben cambios sustanciales en las variables económicas y sociales, lo que convierte este momento en un desafío crítico para la gobernabilidad y la comunicación oficial.

La brecha de más de 23 puntos entre quienes desaprueban y quienes aprueban la gestión vuelve a poner en evidencia la fragilidad de los consensos políticos en la Argentina actual, donde el alivio electoral de octubre duró apenas semanas antes de que la realidad cotidiana comenzara a traducirse nuevamente en rechazo hacia el rumbo del país.
Con estos números, el Gobierno enfrenta el inicio del segundo tramo de su mandato con una mayoría social que cuestiona su gestión, sin señales claras de que los indicadores económicos o la agenda política puedan revertir en el corto plazo una tendencia que Zuban Córdoba describe como cada vez más definida.