Por: Bache3000
El juez de faltas Gustavo Contín habló con Bache3000 para dar su versión del incidente que derivó en una denuncia penal presentada en su contra por el comerciante Enrique Vitale, propietario de un local gastronómico. El magistrado describió lo sucedido como una provocación deliberada y minimizó la gravedad de los hechos, al tiempo que adelantó que no descarta accionar judicialmente por falsa denuncia si Vitale insiste con esa vía.
Según relató Contín, el episodio ocurrió durante el horario del refrigerio municipal, cuando bajó a una confitería de la galería de calle Mitre: "Estábamos ahí, éramos seis o siete, y se me para de atrás y empieza a increparme si yo tengo algún problema, que esto, que vos no sos juez, que tenés mandato vencido, lo de siempre", describió.
Sobre la versión que incluye la denuncia de Vitale, según la cual una persona que estaba con Contín se habría parado e increpado al comerciante, el magistrado lo desmintió de manera tajante. Identificó a esa persona como su hermano, que estaba en el extremo opuesto de la mesa y que se limitó a pedirle que se retirara. "Le dijo, mira, andate, que esto es una mesa de amigos, no vengas, si tenés algo, es otro el camino, acá no, no vengas a joder", reprodujo Contín, subrayando que ni su hermano ni nadie más se levantó o tocó al denunciante. Además agregó que le llamó la atención la reacción de Vitale, al punto de considerar que ese día el comerciante gastronómico "podía estar bajo los efectos del alcohol".
Respecto de la denuncia penal en sí, Contín aseguró que no es la primera vez que Vitale recurre a esa estrategia y que en ocasiones anteriores ni siquiera fue citado a declarar porque las presentaciones carecían de fundamento. "Me presenté espontáneamente y rechazaron todas, porque todas son sin ningún fundamento", dijo el magistrado, que también aclaró que no planea denunciar al comerciante en esta oportunidad porque considera que "penalmente este muchacho hasta puede ser inimputable".
El trasfondo de la disputa tiene una historia larga. El juez afirmó que en los últimos "diez o doce años" Vitale acumularía "más de diez o quince expedientes en el juzgado por infracciones de distinta naturaleza", desde falta de habilitación hasta lo que describió como "una fábrica clandestina de pasta" que funcionaba en un departamento. En todos los casos, sostuvo, la reacción del comerciante fue idéntica: recurrir a los medios o a la justicia penal en lugar de defenderse dentro de los expedientes. "Nunca ha tenido éxito con nada, porque se defiende más así que dentro de los expedientes", sintetizó Contín.
Uno de los conflictos más recientes entre ambos tiene que ver precisamente con el uso del espacio público frente al local de Moreno y Urquiza, donde según el juez existen denuncias de otros comerciantes y vecinos que reclaman que a Vitale no se le aplican las mismas reglas que al resto en materia de ocupación de veredas. "Tiene esos cerramientos y tiene un despacho sobre la vereda, que eso está expresamente prohibido", finalizó Contín.