Por: Bache3000 // producción Martín Pargade
El Consejo Social de Tierras de Bariloche celebró este miércoles 18 de marzo su primera reunión del período 2026, con una nutrida presencia de referentes barriales que llegaron hasta la sala de sesiones del Concejo Deliberante convocados por el concejal Facundo Blanco Villalba, presidente del organismo. La instancia, reunió a representantes de más de treinta barrios populares de la ciudad con el objetivo de articular acciones entre el municipio, el Instituto Provincial de la Vivienda y el Suelo (IPPV) y las propias comunidades.
La agenda incluía temas de alta sensibilidad para los sectores más vulnerables de la ciudad, entre ellos la Ley Pierri y la atención del IPPV en Llanquihue, la regularización dominial por barrios, los tableros comunitarios del CEB, los mecanismos de protección frente a intimaciones de privados, y el punto que mayor expectativa generaba entre los asistentes: el informe sobre la subejecución del presupuesto 2025 y el plan de acción para el ejercicio 2026.

Aguien Carbo, integrante del barrio Las Bandurrias —ubicado detrás de Virgen Misionera y con aproximadamente cinco años de existencia—, explicó que su sector todavía no cuenta con reconocimiento formal porque aún no fue relevado. "Estamos empezando a participar justamente para poder regularizar nuestra situación, como los más de 30 barrios que hay en Bariloche", señaló. En esa línea, describió las problemáticas que atraviesan cotidianamente los barrios más nuevos de la ciudad: la falta de apertura de calles, las conexiones precarias de electricidad, la ausencia de redes de agua y las dificultades propias de la geografía andina, con la nieve y los afluentes como factores que complican cualquier obra de infraestructura.
Entre los proyectos que destacó como prioritarios figuran los llamados pilares sociales, una iniciativa orientada a proveer conexiones eléctricas habilitadas de manera segura en los barrios populares para prevenir incendios, fenómeno que se repite con frecuencia a partir de instalaciones clandestinas. "La electricidad es un tema muy importante porque muchas veces vemos incendios que se provocan por conexiones precarias", advirtió Carbo.

La vecina también vinculó la situación habitacional de los barrios con el ahogo económico que atraviesa gran parte de la clase trabajadora barilochense. "Los alquileres son muy caros, sobre todo en Bariloche, y hay un gran porcentaje de la población que somos trabajadores de diferentes rubros que no estamos pudiendo, en este contexto, acceder a un alquiler sin endeudarte para comer", reflexionó, y agregó que para muchos la alternativa de construir una vivienda propia y buscar la regularización es la única salida para vivir en condiciones dignas. Al mismo tiempo, trazó una relación directa entre la precariedad habitacional de los sectores populares y la economía turística que sostiene a la ciudad: "La mayoría trabajamos para ellos", dijo en referencia a los empleadores del sector.
El presupuesto 2026 del IMTVHS y el plan de uso de esos fondos quedaron postergados para la próxima reunión del organismo. La discusión sobre cómo se distribuirán los recursos en materia de tierras —despejes de calles, apertura de canales, seguridad eléctrica y mejoras habitacionales— promete volver a convocar a los referentes barriales que este miércoles llenaron las sillas de la sala deliberativa.